Guatemala.- La ex primera dama Sandra Torres encabeza el escrutinio parcial en las elecciones de Guatemala. Con el 77% de las actas procesadas, la candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) tiene cerca del 15% de los votos, seguida de Bernardo Arévalo, del Movimiento Semilla, un partido consolidado en la primavera democrática de Guatemala, que supera el 12% de los apoyos.
Aunque esta tendencia aún puede ser todavía reversible, el ascenso de Semilla en la primera vuelta de este domingo ha sido la gran sorpresa de la jornada. De mantenerse, Torres y Arévalo se enfrentarían por la presidencia el 20 de agosto en la segunda vuelta. El recuento, que se ejecuta de forma manual, ha avanzado con lentitud. A estos candidatos les sigue Manuel Conde, del partido oficialista Vamos, y en el cuarto, Armando Castillo, de Vivir. El diplomático Edmond Mulet y la exdiputada Zury Ríos, hija del dictador Efraín Ríos Montt, a los que las encuestas daban en segundo y tercer lugar, aparecen en el quinto y el sexto lugar pasada la 1 de la mañana.
“No sabemos con quién, pero estamos preparados para ganar la elección y para que yo sea la primera presidenta de Guatemala”, ha dicho Sandra Torres, en una rueda de prensa a la medianoche en la que ha dado por hecho su paso a segunda vuelta. La ex primera dama también ha criticado la lentitud del recuento pese a la inversión hecha por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para mejorar el sistema de conteo.
Antes de la medianoche, cuando llevaban horas en segunda posición, Arévalo y su candidata a vicepresidenta, Karin Herrera, ofrecieron una rueda de prensa en la que señalaron que ese resultado era un fuerte rechazo a la forma en la que se ha hecho política en Guatemala hasta ahora. “Creemos que el electorado estaba harto, cansado del sistema político coptado”, ha dicho el candidato a la Presidencia. “Y buscaba una alternativa decente y creíble”.
Más tarde, en una entrevista con Guatevisión, el candidato de Semilla ha dicho que, de alcanzar la Presidencia, la corrupción sería el problema más urgente para su Gobierno. “Si no resolvemos eso, no vamos a poder recuperar la eficiencia de las instituciones”, afirmó. Y dijo que abriría la puerta a los jueces, fiscales, activistas y periodistas que se tuvieron que exiliar del país por sentirse perseguidos por su lucha anticorrupción. “Vamos a ser un Gobierno plenamente respetuoso de la separación de poderes”, dijo.
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