Bamako.- Varios activistas de la sociedad civil y profesionales alertaron sobre el cierre de más de 1.500 escuelas, concretamente en el norte y centro de Mali a causa de la inseguridad, que ha provocado el desplazamiento de cientos de familias con sus hijos. Los profesionales de la educación malienses alertaron de que los grupos yihadistas que dominan estas zonas intentan imponer su doctrina en el sistema educativo en la región de Mopti (centro) y Gao (norte), como el separar entre los niños y las niñas.
El portavoz del sindicato de docentes en Mopti, Almamy Mahamoud, dijo a EFE que los profesores están desesperados ante esta situación que calificó de “alarmante” y señaló que todos los institutos de la región de Mopti están cerrados salvo en la ciudad homónima y en las localidades de Sevaré y Teninkoun. Mahamoud subrayó que el Estado debe “cambiar de estrategias” ante la inseguridad que reina y también reforzar las medidas de asistencia a los desplazados internos “que necesitan más socios e inversión”.
“En Sevaré por ejemplo hay cientos de niños procedentes de Bandiagara y otras localidades de la región de Mopti que estudian en carpas en condiciones muy precarias”, lamentó. Por su parte, el militante Harouna Batchily en la localidad de Hombori (región de Mopti) apuntó que en esta región las escuelas están cerradas desde 2017.
“Casi todos los niños inscritos en 2000 en estas localidades perdieron su escolaridad salvo algunos que beneficiaron de la ayuda de sus padres. Otros acabaron abandonando sus estudios por falta de medios financieros, la falta de alimentos y la inseguridad”, explicó. Batchily pidió al Estado garantizar la seguridad de las poblaciones y preparar clases de recuperación para los estudiantes “con el apoyo de los socios en el desarrollo de la educación”.
En cuanto a la región norteña de Gao, los profesionales de la educación denunciaron la degradación de la enseñanza desde 2013 debido al abandono de docentes, la inseguridad creciente y el cierre de más de 150 escuelas.
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