México.- Además de la clásica celebración por el Día del Padre este 21 de junio, como son regalos, felicitaciones, comidas y cenas, en ocasiones es necesario hacer un alto en el camino y pensar también en la salud física del “jefe de la familia”, sobre todo cuando es el principal proveedor de la casa, ya que el considerar que los malestares provocados por el estrés o los dolores musculares son “normales” puede, en el largo plazo, llegar a incapacitar al trabajador y con esto alterar el bienestar económico familiar.
De acuerdo con Graciela Chajari, líder en la clínica Stella, los hombres en edad laboral son los que menos acuden a atender una afectación, porque “normalizan” el dolor de espalda o de rodillas. En su experiencia dice: “llegan a consulta cuando ya tiene muy avanzada la lesión y con dolores insoportables e incapacitantes, entonces, ya es más difícil y largo el tratamiento”.
Hay que destacar que el padre de familia puede parecer un “superhéroe” pero no lo es, datos del INEGI indican que en el país más de 11 millones de personas presentan algún grado de discapacidad física, de estos el 8.7% vive permanentemente con discapacidad motriz y/o neurológica.
Cuando el principal proveedor se incapacita por alguna afectación prevenible, además de disminuir el ingreso en casa, se afecta el ahorro familiar, ya que el gasto promedio trimestral en consulta externa en los hogares con personas de entre 18 y 59 años fue de $1,990 pesos, y en los hogares con personas de 60 años y más, el promedio de gasto se incrementó a $2,479 pesos.
Graciela Chajari recomendó acudir a clínicas y centros de atención debidamente registrados ante la autoridad sanitaria. “Atenderse con los llamados hueseros o con masajistas sin preparación puede recrudecer y poner en peligro al paciente, porque un quiropráctico bien capacitado sabe la estructura ósea del cuerpo y sabe el tratamiento adecuado para quitar el malestar”, señaló.
Fuente: Martín Carmona / jj









