México.- La informalidad laboral sigue siendo la principal característica del mercado de trabajo en México, donde 54.8% de las personas ocupadas laboran sin acceso a seguridad social, prestaciones ni estabilidad, de acuerdo con la organización México, ¿Cómo Vamos?.
Durante la presentación de un análisis sobre empleo, el coordinador de Datos de la organización, Áxel González, señaló que la informalidad representa uno de los mayores factores de desigualdad en el país, especialmente para las mujeres.
Las mujeres estudian más, pero ganan menos
El especialista explicó que, aunque las mujeres registran un mayor nivel de escolaridad promedio que los hombres, esa preparación no se traduce en mejores condiciones laborales cuando trabajan en la informalidad.
En el empleo formal, los hombres cuentan con 12.3 años promedio de escolaridad, mientras que las mujeres alcanzan 13.2 años. En el empleo informal ocurre algo similar: los hombres registran 9 años de escolaridad y las mujeres 9.7 años.
Áxel González recordó que existe una relación directa entre la educación y los ingresos.
“Mientras menor es la escolaridad, menores son los ingresos laborales tanto para hombres como para mujeres”, explicó.
Trabajar más no significa ganar más
El estudio también revela que las mujeres enfrentan una doble carga laboral, ya que además del empleo remunerado realizan la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidados.
En promedio:
- Los hombres destinan 45 horas semanales al empleo formal y 41 horas al informal.
- Las mujeres dedican 40.6 horas al empleo formal y entre 30 y 32.4 horas al informal.
Sin embargo, al sumar las actividades no remuneradas, la diferencia aumenta considerablemente:
- Mujeres con empleo formal: trabajan 72.6 horas semanales.
- Mujeres con empleo informal: 69.1 horas.
- Hombres: únicamente destinan entre 16 y 18 horas semanales a labores domésticas y de cuidado.
Estos sectores concentran la mayor informalidad
El análisis identifica las actividades económicas donde predominan los empleos informales:
- Agricultura, ganadería, pesca y actividades forestales: 84.6%.
- Servicios (excepto gobierno): 83%.
- Construcción: 81.5%.
- Hospedaje y preparación de alimentos: 71.2%.
- Servicios de esparcimiento, culturales y deportivos: 64.4%.
Estos sectores concentran millones de trabajadores sin acceso a prestaciones laborales.
El crecimiento económico es la clave para reducir la informalidad
La directora de México, ¿Cómo Vamos?, Sofía Ramírez, afirmó que el verdadero problema no es únicamente el aumento de los costos laborales para las empresas, sino la falta de crecimiento económico que permita generar empleos formales suficientes.
Explicó que el crecimiento económico tiene un mayor impacto en la reducción de la informalidad que el simple encarecimiento de los costos laborales.
“El crecimiento económico es el gran elemento que falta para disminuir la informalidad y generar empleo de calidad”, señaló.
Añadió que muchas microempresas funcionan únicamente como negocios de subsistencia, por lo que no cuentan con las condiciones para formalizarse.
Formalizar el empleo requiere estrategias diferenciadas
La organización concluyó que combatir la informalidad implica reconocer que no todos los trabajadores enfrentan las mismas condiciones.
Las diferencias por sexo, nivel educativo, actividad económica y tipo de ocupación obligan a diseñar políticas públicas específicas para ampliar las oportunidades de empleo formal y reducir las brechas laborales que persisten en México.
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