México.- La inflación en México volvió a desacelerarse durante julio de 2026 y se ubicó en 3.12% anual, su nivel más bajo en varios meses, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Aunque el índice general mostró estabilidad, algunos productos como la cebolla, la vivienda y los alimentos preparados registraron aumentos, mientras que el jitomate, el gas LP y los automóviles redujeron sus precios.
Inflación registra ligero aumento mensual en julio
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó un nivel de 145.169 puntos en julio, con un incremento mensual de 0.03% respecto a junio.
El dato representa una desaceleración frente al mismo mes de 2025, cuando la inflación anual fue de 3.51% y el incremento mensual alcanzó 0.27%.
La cifra mantiene la inflación dentro del rango objetivo del Banco de México, que busca una variación cercana al 3%.
Inflación subyacente continúa presionada
El componente subyacente, que elimina productos con alta volatilidad como energéticos y alimentos frescos, aumentó 0.23% mensual y 3.95% anual.
Dentro de este indicador:
- Mercancías: +0.19% mensual.
- Servicios: +0.26% mensual.
Aunque continúa siendo el componente con mayor presión sobre los precios, también mostró una desaceleración respecto al año anterior.
Jitomate y gas LP ayudan a contener los precios
El índice no subyacente registró una disminución mensual de 0.67%, impulsada principalmente por la baja en productos agropecuarios.
Entre los productos con mayores reducciones destacan:
- Jitomate
- Gas doméstico LP
- Automóviles
Además, las frutas y verduras disminuyeron 3.11% durante julio.
Cebolla, vivienda y comida preparada registran aumentos
En contraste, los productos que más incidieron al alza en la inflación fueron:
- Cebolla
- Vivienda propia
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías
Estos incrementos compensaron parcialmente la reducción observada en otros productos de consumo frecuente.
Inflación permanece cerca del objetivo del Banco de México
Los resultados reflejan una tendencia de mayor estabilidad en los precios al consumidor, aunque el comportamiento de algunos alimentos y servicios continúa generando presiones en la inflación subyacente.
Especialistas consideran que la evolución de los precios de alimentos frescos y energéticos seguirá siendo determinante para el comportamiento de la inflación durante el segundo semestre del año.
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