México.- Mientras cada vez más empresas implementan sistemas de geolocalización y datos biométricos para proteger a sus clientes de fraudes y suplantación de identidad, los delincuentes han evolucionado y ahora utilizan esas mismas herramientas para cometer ilícitos, alertó Juan Manuel Luna, director de ventas de la plataforma de ciberseguridad Appdome.
El especialista explicó que los ataques ya no se enfocan únicamente en los usuarios, sino que ahora van directamente contra las aplicaciones móviles, uno de los principales canales de transacciones financieras y comerciales.
Fraude por geolocalización, una amenaza en crecimiento
Juan Manuel Luna detalló que uno de los esquemas que más ha crecido es el fraude por geolocalización, en el cual los atacantes ocultan el origen real de sus conexiones para engañar a negocios y plataformas digitales.
“Los atacantes buscan enmascarar el origen desde donde lanzan las amenazas. Simulan que una conexión proviene de México cuando en realidad puede estar en São Paulo, China o Rusia. A través de técnicas avanzadas engañan a los negocios sin atacar directamente la aplicación, sino cometiendo fraude”, explicó.
Este tipo de delitos permite a los criminales evadir filtros de seguridad regionales, lo que incrementa el riesgo para instituciones financieras, comercios electrónicos y usuarios.
México, sin cifras claras sobre pérdidas por fraude digital
El directivo de Appdome advirtió que no existen datos precisos sobre el impacto económico real de estos delitos, debido a la falta de divulgación por parte de las empresas afectadas, especialmente en México.
“Aunque en otros países la regulación obliga a informar sobre incidentes de seguridad, en México no hay una divulgación clara de cuánto se pierde. El fraude financiero va en aumento, sobre todo en el sector financiero, y no existe una estadística concreta sobre las pérdidas en aplicaciones móviles”, señaló.
Indicó que las empresas buscan nuevas alternativas para cerrar las brechas de seguridad, particularmente en el canal móvil, donde se concentra gran parte del fraude digital.
Inteligencia artificial, clave para combatir el fraude
Ante este panorama, Luna subrayó que la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta indispensable para proteger a comercios y usuarios. Explicó que el análisis de hábitos y patrones de comportamiento permite identificar si una transacción es legítima o fraudulenta.
Además, destacó que estas tecnologías ayudan a proteger la integridad de las aplicaciones móviles, evitando manipulaciones y ataques que comprometan la seguridad de negocios de todos los sectores.
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