Ernesto Gloria, reportero
México.- La agencia Moody´s Ratings, advirtió que la próxima administración enfrentará diversos retos por atender, al señalar que aún es prematuro saber cuáles serán los números que se presentarán en el presupuesto en el último trimestre.
Los analistas del grupo señalaron que el tema de la ayuda financiera a PEMEX y la eliminación de contrapesos para el propio gobierno son factores de incertidumbre para la propia calificación de la deuda soberana, así lo señaló Renzo Merino Vicepresidente y Analista Senior, recordó que la revisión de la calificación se hizo a mediados del 2022, pero recordó que el monitoreo es continuo, aunque con el cambio de gobierno será necesario revisar el escenario base
“Esperamos que en próximos meses, antes de que cambie el gobierno, habrán más detalles de lo que serán las diferentes políticas de la próxima administración, tanto por temas del ajuste fiscal, también nos interesa mucho conocer ¿Cuál será el plan para Pemex? si es que hay cambios sobre todo en cuanto al manejo de la deuda de Pemex y el rol que podría tener el gobierno federal en algún tipo de transacción; será importante entender cuál es el impacto final sobre la hoja de balance de gobierno y las métricas de deuda, teniendo en cuenta esta composición del Congreso en México y lo que esto puede implicar para las posibles reformas que se den en los próximos meses; tenemos que entender bien cómo podría evolucionar nuevamente, esos contrapesos que existen en el país desde la perspectiva institucional y también otros temas relacionados al ambiente negocios”.
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Los especialistas agregaron que, aunque la expectativa que tiene la calificadora es que el país se beneficie del proceso de Nearshoring, hay diversos pendientes en temas estructurales como agua, energía, seguridad y certeza jurídica entre otras, lo que podría pesar sobre el crecimiento económico y afectar el perfil crediticio, recordó que la calificación ahora está en BAA2, con perspectiva estable.
Felipe Carvallo, Vicepresidente Senior, para Instituciones Financieras de la calificadora, dijo que, pese a las promesas de campaña de no aumentar impuestos, ni hacer reforma fiscal, dejará al gobierno un enorme reto para enfrentar un gasto creciente
“La política fiscal va a ser clave para la perspectiva de la calificación, hemos visto dos temas que han conllevado a un deterioro en la posición fiscal del gobierno y lo que se heredará a la próxima administración; el déficit fiscal esperado para el año 2024 estará entre 2.0 a 6.0% del PIB; hemos visto un aumento en algunos gastos que consideramos rígidos: este apoyo recurrente a Pemex, un aumento en algunos gastos sociales, sobre todo el tema de pensiones y también los últimos dos años, hemos visto un aumento muy importante en la carga de intereses del gobierno”.
Añadió que, en cuanto a la política monetaria, la expectativa es que continúe la Política Monetaria, conducida por la Autonomía de Banxico, pero afirmó que más allá de expectativas de inflación, la dinámica de política fiscal influenciará a la política monetaria, en la medida en la que haya déficits más altos, la política monetaria seguirá restrictiva y las tasas de interés altas, durante los próximos 1 a 1 y medio años.
Recordaron que ya hay registro de gobiernos fortalecidos con mayorías calificadas en los congresos como ha ocurrido en Colombia y Panamá, donde se ha observado amplia volatilidad en los últimos años, por un desbalance en los gobiernos.
Afirmaron que cuando hay ambigüedad en política fiscal, ambiente de negocios y temas regulatorios se alimenta la incertidumbre y aumenta la volatilidad.
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