Redacción deportes, 8 sep (EFE).- Italia, con Gennaro Gattuso a los mandos, venció a Israel 4-5 gracias a un doblete de Moise Kean y los goles de Giacomo Raspadori (Atlético de Madrid), Matteo Politano y Andrea Tonali en el minuto 91.
Una victoria para el recuerdo que sirve para salvar los muebles en un grupo (I) complicado, en el que figura como segunda de grupo con nueve puntos de 12 posibles (los mismos que Israel), y que lidera Noruega con cuatro victorias de cuatro.
Caminando en el alambre durante todo el partido, incapaz de imponerse con claridad a un rival inferior y superviviente en un partido surrealista, Italia consiguió este lunes mantener vivas sus opciones de acudir al Mundial 2026 con una victoria agónica ante Israel (4-5) que volvió a dejar en evidencia las carencias de un equipo muy limitado.
La contundente goleada ante Estonia (5-0) de hace unos días, un espejismo. Israel, con algo de presión, con un poco de intención y con empuje, puso contra las cuerdas a la ‘Azzurra’, al borde del desastre en Hungría, sede neutral en la que Israel disputa sus partidos.
Italia camina en el alambre de otro ridículo
Un doblete de Moise Kean, un triplete de asistencias del ítalo-argentino Mateo Retegui, y los tantos de Politano, Raspadori y el decisivo de Tonali, en el minuto 91, salvaron a Italia de otra hecatombe en un partido absurdo, irracional y casi delirante por cómo se desarrollaron los acontecimientos, en lo que acabó siendo una victoria de pundonor de los de Gattuso, que, eso sí, recuperaron un espíritu competitivo que hace apenas unos meses parecía muerto.
La clasificación marcaba la hoja de ruta de Italia. Obligada a ganar, se presentó con la variación de Gattuso, que volvió a la defensa de tres centrales y repitió con Retegui y Kean arriba. La pareja de delanteros es lo más positivo de una Italia a la que le cuesta imponerse incluso a rivales de entidad inferior.
Y así fue ante Israel, especialmente en la primera mitad. La presión arriba desajustó totalmente la salida de balón ‘azzurra’, mareada en los minutos iniciales, salvada por el colegiado en un tanto inicial israelí anulado por falta a Donnarumma y condenada tras un gol en propia meta de Locatelli en el minuto 16.
Lo hizo perfecto Israel y, en un intento de salvar el balón, Locatelli acabó por empujarlo dentro. Sin saberlo, en ese momento comenzó la locura en Hungría con final feliz italiano.
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