Enfoque Deportes – 27/7/26 .- Fue el 27 de julio de 1996, justo hace 30 años, aunque ese día era sábado y México estaba a menos de 48 horas para festejar la que a la postre sería la única medalla en los Juegos Olímpicos del centenario conseguida por el caminante Bernardo Segura en los 20 kilómetros de marcha que además fue por el tercer lugar, es decir de bronce.
El parque olímpico de Atlanta lucía fascinante con la reunión clásica de colores, banderas y razas, además con una perfecta ubicación de los medios de comunicación con las instalaciones del MPÇ (Media Press Center) por un costado y del otro el edificio de la cadena estadounidense de televisión CNN, así que la verbena festiva tenía cobertura inmediata.
Pero justo ese sábado, Atlanta 96, que recibió la sede básicamente porque la compañía refresquera patrocinadora de los Juegos tenía su sede en esa ciudad estadounidense y no fue otorgada a Atenas que festejaba el centenario de los Juegos Olímpicos de la era moderna, escribía una de las páginas más tristes en la historia del olimpismo al ser blanco, en ese Parque Olímpico, de un atentado con una bomba de fabricación casera pero sumamente potente.
Fue el agente de seguridad Richard Jewell que detectó una mochila negra en cierto lugar del área destinada a la fiesta logrando alejar a muchas personas, pero faltando dos que lamentablemente fallecieron, sin embargo, salvó la vida de muchos lo que inmediatamente lo convirtió en un héroe, pero de forma lamentable a los pocos días el FBI lo consideró sospechosos y luego culpable.
Años después se demostró que el verdadero terrorista fue un varón de nombre Eric Rudolph y Jewell inmediatamente puesto en libertad con un simple “disculpe usted”, aunque su vida y reputación la habían aniquilado.









