Redacción Deportes, 18 feb (EFE).- El Atlético de Madrid empató ante el Club Brujas en un sufrido partido que parecía tener encarrilado tras marcharse 0-2 al descanso, pero que el equipo belga supo remontar con dos goles rápidos al principio del segundo tiempo y un tercer tanto en los minutos finales para compensar un gol en propia puerta.
Julián Álvarez de penalti, Lookman y Ordóñez en propia puerta anotaron los goles para el equipo de Diego Pablo Simeone, mientras que Onyedika, Tresoldi y Tzolis colocaron los tantos de los de Ivan Leko para dejar todo a resolver en la vuelta en el Estadio Metropolitano.
Con casi el mismo once que hace unos días aplastó al Barcelona en la ida de las semifinales de Copa —solo cambió Jan Oblak— el Atlético de Madrid volvió a vivir una auténtica montaña rusa, ahora en Brujas, en la Liga de Campeones de la UEFA.
El equipo del Cholo pasó de tener el partido en la bolsa con un 0-2 al descanso, a ver cómo en apenas 15 minutos del segundo tiempo ya estaba 2-2. Luego volvió a pegar para el 2-3 y cuando parecía que se llevaba un triunfazo, terminó cediendo el 3-3. Un sube y baja total.
El Atlético no pudo soportar el embate de Brujas
Así es este Atleti: capaz de ser letal y marcar diferencias claras, pero también de desconectarse atrás y meterse en problemas solo. Lo tuvo para dejar casi amarrado el pase a octavos ya fuera ante el Tottenham o el Liverpool pero acabó dejando todo abierto para definirlo en el Metropolitano el próximo martes. Avisados están.
El arranque fue un déjà vu del partido contra el Barça. Si ante los azulgranas pegaron al 6’, esta vez fue al 7:40. Penalti por una mano clarísima de Joaquin Seys, brazo abierto y posición antinatural. El VAR llamó, el árbitro Glenn Nyberg señaló los once pasos y Julián Álvarez no perdonó.
El argentino vive un contraste curioso: pasó de once partidos sin marcar a sumar dos goles en los últimos tres encuentros. Muchas veces se mueve más como mediapunta que como nueve fijo, igual que Antoine Griezmann, con ambos bajando a generar juego mientras Ademola Lookman y Giuliano Simeone atacan los espacios al frente.
Un Atlético intenso, vertical y peligroso… pero también impredecible. Y esa mezcla, en Champions, puede ser gloria o castigo.
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