Redacción Deportes, 13 oct (AJGD).-Blake Snell destacó desde el montículo, Freddie Freeman aportó un jonrón y Mookie Betts produjo la carrera que definió la victoria de los Dodgers de Los Ángeles en el primer partido de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional ante los Cerveceros.
Snell se trepó al montículo y en las ocho entradas en las que lanzó, solo permitió un indiscutible y ponchó a 10 rivales para acreditarse la victoria.
En lo que va de esta postemporada, el estelar zurdo de los Dodgers ha lanzado 21 entradas en tres salidas, en las que solo le han anotado dos carreras y ha recetado 28 ponches.
En el primer juego de la Serie de Campeonato (SCLN), Los Ángeles se impuso 2-1 gracias a una joya monticular de Blake Snell, quien lanzó ocho entradas de un solo imparable, y a un jonrón de Freddie Freeman en el sexto episodio que marcó el rumbo del encuentro. Un pasaporte con las bases llenas de Mookie Betts en el noveno terminó por sellar la victoria de los californianos.
Fue una noche en la que los Dodgers ganaron pese a todo: pese a no conectar hit en los primeros tres innings, pese a una inusual doble matanza con las bases llenas en el cuarto, y pese a la presión final de los Cerveceros en el cierre del noveno. Pero, como tantas veces antes, su temple y experiencia prevalecieron.
“Eso es lo que uno espera en playoffs”, afirmó Freeman tras el encuentro. “Estás al borde del asiento durante los nueve innings. Esa carrera extra en el noveno fue enorme. Todo se decidió al final, y por suerte nos llevamos el primero”.
La historia también se alinea con los angelinos. En series al mejor de siete, los equipos que ganan el Juego 1 avanzan el 64.9% de las veces. Y cuando lo hacen como visitantes, el porcentaje es del 56.3%.
Una joya de Snell y un arranque eléctrico
Ante un American Family Field lleno hasta el último asiento, las ofensivas tardaron en despertar. En el cuarto inning, los Dodgers amenazaron con las bases llenas, pero una confusa jugada defensiva de Sal Frelick y William Contreras culminó en una doble matanza que hizo vibrar al estadio.
Milwaukee, sin embargo, no pudo aprovechar el impulso. Snell estuvo simplemente intratable: retiró a los primeros seis bateadores, permitió un sencillo en el tercero y luego eliminó a 17 rivales consecutivos. Fue el primer lanzador en enfrentar al mínimo posible en 8.0 entradas de postemporada desde el juego perfecto de Don Larsen en 1956.
En el sexto episodio, Freeman castigó un lanzamiento de Chad Patrick, tercer relevista de un bullpen que no encontró respiro. Ese cuadrangular rompió el empate sin carreras. En la novena, un boleto a Betts con las bases llenas amplió la ventaja, un seguro que resultó vital cuando los Cerveceros amenazaron con la del empate en las bases ante Roki Sasaki.
Pero Blake Treinen subió al montículo para sellar el triunfo, ponchando a Brice Turang y dejando a Milwaukee con las manos vacías.
“Cada lanzamiento importa en octubre”, reflexionó Freeman. “Si no terminas agotado después de un juego de playoffs, es porque no diste todo. Esta vez lo dejamos todo en el campo, y por eso ganamos”.
Los Dodgers, una vez más, tomaron ventaja. Milwaukee tendrá que reaccionar rápido si quiere evitar que la “inevitabilidad” angelina vuelva a escribirse con tinta de campeonato.
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