Ciudad de México, 11 de Enero.- Al concluir su cuarta semana en el mar, la tripulación mexicana Oceanida integrada por Eugenia Méndez, Ana Lucía valencia, Andrea Gutiérrez y Thalía Trillo continúa enfrentando condiciones extremas que ponen a prueba tanto el cuerpo como la mente, en una de las experiencias más exigentes de resistencia deportiva.
El recorrido ha estado marcado por contrastes brutales. Una semana de calor intenso, sin viento, dejó piel quemada, cabinas sofocantes y jornadas interminables bajo el sol abrasador. Poco después, la travesía cambió radicalmente con lluvias persistentes día y noche, convirtiendo cada guardia en una verdadera prueba de voluntad. Salir empapadas en la madrugada para remar bajo la lluvia, con equipo húmedo y frío acumulado, se volvió parte de la rutina diaria.
En medio del cansancio, el océano también regaló momentos inolvidables. Uno de los más impactantes fue el avistamiento de un imponente marlin azul, estimado entre 300 y 400 kilogramos, que rodeó la embarcación durante varios minutos. Su presencia, descrita como la de “un toro en el agua”, fue tan intimidante como emocionante.
Las secuelas físicas son inevitables: manos adoloridas, rozaduras persistentes y espinillas cubiertas de moretones. Ningún ungüento parece suficiente, pero el ánimo se mantiene alto. La risa, aseguran, sigue siendo la mejor medicina frente al desgaste constante.
Desde hace dos días, los vientos del este soplan a favor, empujando directamente hacia Antigua y renovando la motivación del equipo. Sin embargo, las condiciones favorables también traen nuevos retos: cambios repentinos en la dirección del viento obligan a luchar con los remos entre frustración y rabia, pagando el precio físico que exige avanzar en mar abierto.
A pesar del dolor y el cansancio, la travesía continúa un día a la vez. Entre emociones encontradas —frustración, felicidad, enojo y entusiasmo—, la vida en el mar se revela en toda su intensidad, acompañada de los colores del océano y los arcoíris que recuerdan que cada esfuerzo vale la pena.
ESM/Deportes









