Redacción deportes, 21 ene (EFE).- Galatasaray y Atlético de Madrid empataron (1-1) en el partido de Liga de campeones que enfrentó a ambos en el estadio Ali Sami Yen de Estambul.
En el minuto 4 Giuliano remató de cabeza a la red un centro de Ruggeri desde la izquierda (0-1)- Al 20, Llorente metió en propia meta el balón, en un intento fallido de despeje, tras un centro de Sallai.
En la segunda mitad no se movió el marcador. El empate deja en el aire la posibilidad del Atlético, que suma 13 puntos, de entrar entre los ocho primeros de la fase de Liga de la máxima competición europea. Queda un partido, el que disputará en el Metropolitano ante el Bodo Glimt noruego.
Aunque Diego Simeone aseguró que el único camino hacia el top ocho de la Liga de Campeones eran dos victorias, el Atlético de Madrid se quedó en un empate contra el Galatasaray, con los ocho primeros puestos aún en disputa, pero en el aire, tras un punto cuyo valor lo determinará el desenlace de la última jornada.
Atlético quiere mantener la esperanza del pase directo
Ya clasificado antes del inicio del encuentro, es la única cuestión pendiente para el conjunto rojiblanco, que insistió hasta el final en una ofensiva que no le alcanzó para ganar un partido de vaivenes, con mejores momentos suyos que del rival y con el riesgo de perder en los últimos instantes, cuando Oblak y Llorente evitaron el 2-1.
En un estadio volcánico como el Ali Sami Yen y ante un rival intenso, el Atlético golpeó rápido con un gol en tres minutos y 41 segundos, tras una acción culminada con el cabezazo de Giuliano Simeone. El equipo local aceptó el golpe y encontró el empate en el minuto 20, en una jugada iniciada por Leroy Sané y culminada en un gol en propia puerta de Marcos Llorente.
Julián Álvarez tuvo la respuesta inmediata tras el 1-1, pero falló una ocasión clara, reflejo de que aún no está en su mejor nivel. Simeone no se sentía cómodo con un partido de ida y vuelta y pidió más control en el medio campo, lo que redujo el ritmo y las ocasiones antes del descanso.
En la segunda parte, el técnico realizó varios cambios para buscar soluciones ofensivas, pero ninguna combinación surtió efecto. El Atlético sufrió por momentos la presión del Galatasaray y, ya en el tramo final, Simeone agotó sus recursos con la entrada de Nico González.
Cuando el Atlético mostró más ambición, cargó más sobre el área rival y generó sus mejores opciones, con una falta de Griezmann y un disparo de Baena que detuvo el portero Cakir. Entonces mereció ganar, aunque también pudo perder, dejando todo abierto para la última jornada.
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