Madrid, 16 jul (EFE).- El italiano Kimi Andrea Antonelli (Mercedes), con 19 años el más joven de toda la historia, llega líder del campeonato a Spa-Francorchamps, sede del décimo Gran Premio del Mundial de Fórmula Uno, el de Bélgica; donde intentará superar la presión que le imprimirán, entre otros, su compañero, el inglés George Russell: segundo en la general, a 25 puntos.
Russell viene de acabar segundo en Silverstone, donde el monegasco Charles Leclerc, que llevaba casi dos años sin ganar, logró, al anotarse el Gran Premio de Gran Bretaña, su novena victoria en la F1, la número 250 de Ferrari. En una carrera con final caótico (concluyó con el coche de seguridad en pista) que su compañero, el séptuple campeón mundial Lewis Hamilton, acabó tercero; y en la que no puntuó Antonelli.
El joven boloñés, que había ganado el sprint y salió desde la ‘pole’, concluyó decimosexto -tras sufrir un par de averías y una sanción, por rebasar varias veces los límites de pista-. Y pasó de pensar en unas plácidas vacaciones el sábado a complicarse la vida el domingo, en el escenario de la primera carrera de la historia de la F1, allá por 1950. Donde los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) concluyeron decimoséptimo y decimoctavo, respectivamente.
El madrileño, de 31 años, con un flojo FW48 hasta el momento, había cruzado duodécimo la meta, pero fue sancionado -y acabó decimoséptimo- por desdoblarse, siguiendo unas confusas intrucciones de dirección de carrera, durante el ‘safety car’. Ingresado en pista a causa del accidente -sin lamentar daños mayores- del cuatro veces coronado neerlandés Max Verstappen (Red Bull) a cinco vueltas para el final; y que, por un error reconocido por los propios jueces, se anunció que iba a abandonar la pista un giro antes del final. Algo que no sucedió, convirtiendo en caótico el desenlace.
El doble campeón mundial asturiano, en una interminable segunda juventud a unos días de cumplir 45, confirmó que su AMR26 es el peor coche de la parrilla. Con el que volverá sufrir en Bélgica, en espera de unas mejoras, que, sean las que sean, llegarán después del parón estival que arranca después del próximo fin de semana, cuando se corra en Hungría. Y llegarán, en cualquiera de los casos, tarde.
El argentino Franco Colapinto (Alpine), noveno en Silverstone, es decimotercero, con 18 puntos, en un campeonato que Antonelli comanda con 179: exactamente 25 más que Russell y con 32 sobre Sir Lewis, que para nada vería con malos ojos entrar en la lucha por un inédito octavo título.
Así que los dos ingleses intentarán meterle toda la presión posible a Antonelli -que, tras ganar las cinco pruebas anteriores, sólo ha puntuado en una de las últimas tres-; en una carrera a la que Sainz llega -con seis puntos- decimoquinto en la general. Tres puestos por delante de Alonso -con uno-, en un Mundial en el que aún no ha estrenado su casillero el mexicano Sergio Pérez (Cadillac, 36 años), decimocuarto en la ‘Catedral’ hace dos domingos.
La Fórmula Uno se reanuda en uno de sus monumentos, Spa-Francorchamps, que en los próximos años se alternará en el calendario con Montmeló, sede del Gran Premio de Barcelona-Catalunya. Un circuito que no necesita presentación, el más largo del Mundial, de 7.004 metros, en mitad de las Ardenas; con un gran desnivel entre su punto más bajo y el más alto; y con 19 curvas -diez a la izquierda-, entre ellas la icónica Eau Rouge (indisolublemente ligada a Raidillon), Les Combes, Pouhon o Le Source.
En la impresionante pista belga -siempre con meteorología impredecible y en la que desgraciadamente, dada la nueva reglamentación, no se podrá apretar a fondo-, donde este viernes arrancan los entrenamientos libres, se rodará, si no llueve, con neumáticos de compuestos de la gama intermedia: los C2 (duros, reconocibles por la raya blanca), C3 (medios, raya amarilla) y C4 (blandos, roja).
Los cuatro grandes equipos llegan a Spa ordenados por parejas en la general: Leclerc ocupa la cuarta plaza del Mundial (con 108 puntos), por delante de los McLaren del inglés Lando Norris (97) y del australiano Oscar Piastri (82); y de los Red Bull de ‘Mad Max’ (76) y del francés Isack Hadjar (52), octavo en el certamen.
Bélgica integró el primer calendario de la historia de la F1, en 1950 -en Spa-Francorchamps-, y este fin de semana su Gran Premio alcanza la septuagésima primera edición.
Nadie ha ganado tantas veces en Bélgica -seis, todas ellas en la bella pista de las Ardenas- como el otro séptuple campeón del mundo, el alemán Michael Schumacher; que logró, además, el primero de sus 91 triunfos en la Fórmula Uno en la espectacular pista de Francorchamps, en 1992.
Por detrás del ‘Kaiser’ lucen las cinco de Hamilton -que al ganar en Montmeló hace un mes elevó a 106 su propio récord histórico de victorias en la F1-. El espectacular y excéntrico campeón de Stevenage es el más laureado de los activos en Spa, donde igualó el registro de otro mito, el triple campeón mundial brasileño Ayrton Senna, al ganar por quinta vez hace dos años.
Los ensayos se completarán el sábado, horas antes de la calificación; que ordenará la formación de salida de la carrera dominical. Prevista a 44 vueltas, para completar un recorrido de 308 kilómetros.
ESM/Deportes/EFE









