París, 6 de Junio (EFE).- El español Carlos Alcaraz jugará en Roland Garros su quinta final de un Grand Slam, lo que le convierte en el tercer español con más finales de grandes, sólo superado por las 30 de Rafael Nadal, 22 de ellas victoriosas, y las doce de Arantxha Sánchez Vicario, que se anotó cuatro títulos.
El español Carlos Alcaraz, número dos del mundo y defensor del título, jugará su segunda final consecutiva en Roland Garros, después de que el italiano Lorenzo Musetti, séptimo del mundo, se retirara del partido cuando perdía 4-6, 7-6(3), 6-0 y 2-0 y habían pasado 2 horas y 25 minutos.
Alcaraz buscará su segundo título en París, su quinto Grand Slam, contra el vencedor del duelo entre el italiano Jannik Sinner, número 1 del mundo, y el serbio Novak Djokovic, que busca su 25 Grand Slam, el cuarto en la tierra batida francesa.
El español, de 22 años, consiguió su victoria número 21 del año sobre arcilla, donde solo el danés Holger Rune logró doblegarle en la final de Barcelona, la tercera contra Musetti, al que derrotó en la final de Montecarlo y las semifinales de Roma.
Alcaraz encadena trece triunfos en Roland Garros, donde el año pasado ganó el torneo y la plata olímpica y se convierte en el quinto tenista más joven que alcanza cinco finales de grandes. Hasta ahora no ha perdido ninguna.
Avanzó a la final ante un rival que durante dos sets le puso muchos problemas, que ha jugado las semifinales de los tres Masters 1.000 sobre tierra batida, algo que solo cinco tenistas han conseguido, y que buscaba la vigésima victoria en esa superficie.
Soñó con poder sorprender al español, pero ni siquiera acabó el partido.
“No es fácil clasificarse con la retirada de un compañero”, dijo Alcaraz, que rindió homenaje al italiano y reconoció que durante los dos primeros sets se lo puso difícil.
“Luego he elevado el nivel, no le he dejado dominar, he sido yo mismo y he podido hacer mi mejor tenis”, aseguró.
La grandeza de los campeones es mantener fuera del agua la cabeza cuando acecha la tempestad. Alcaraz sobrevivió a set y medio de tenis errático, casi dos horas en las que fue incapaz de encontrar su sitio en una Philippe Chatrier que le aclama, pero a la que no podía dar lo que merecen.
Alcaraz tendrá tiempo de ver el Sinner-Djokovic. “Es uno de los mejores duelos que puede ofrecer nuestro deporte. Lo voy a disfrutar pero también lo voy a analizar”, dijo.
ESM/DeportesEFE
ESM/Deportes/EFE









