EU.- El rover Perseverance de la NASA, que explora desde 2020 el cráter Jezero en Marte, ha hallado raros nódulos de minerales cuya composición química sugiere que podrían haberse formado en procesos prebióticos o microbianos, ambos relacionados con el origen de la vida.
Las muestras se recolectaron en Neretva Vallis, una zona donde hace 3,800 millones de años desembocaba un río en un lago marciano, dejando sedimentos que hoy revelan claves sobre la habitabilidad del planeta rojo.
El análisis de las muestras
Un equipo internacional de científicos, con participación española del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC), la Universidad de Valladolid (UVA) y el Instituto de Geociencias del CSIC, analizó los fragmentos recogidos por el rover.
Encontraron arcillas enriquecidas con fosfato y sulfuro de hierro, compuestos asociados a carbono orgánico. Estos materiales podrían ser el resultado de reacciones químicas de baja temperatura, compatibles con la vida.
Los estudios, publicados en Nature, destacan que estos nódulos presentan hierro reducido y oxidado, elementos clave para procesos energéticos que sostienen la vida en la Tierra.
Cautela científica: ¿vida o procesos abióticos?
Pese a lo prometedor del hallazgo, los investigadores advierten que los indicios podrían explicarse por procesos geológicos abióticos.
Para resolver la incógnita, es fundamental traer las muestras a la Tierra y analizarlas con instrumental avanzado.
El futuro de la misión y el retorno de muestras
La NASA y la ESA consideran dos opciones:
- Un aterrizador especial que recupere las muestras y las devuelva en una nave europea.
- O esperar a que una misión tripulada de SpaceX pueda traerlas de regreso.
La decisión sobre cómo traer los materiales se tomará a finales de 2026, un paso clave para determinar si Marte albergó vida alguna vez.
EFE
SC/









