El pasado 31 de octubre China lanzó un cohete Long March 5B, uno de los vehículos más potentes, desde el Centro de Lanzamiento Espacial Wenchang, en Hainan. El objetivo fue el de enviar el tercer y último módulo a la estación espacial china Tiangong.
El módulo Mengtian, que iba sin tripulantes, se lanzó al espacio a las 15:39. Una multitud de amantes del espacio, fotógrafos aficionados, y curiosos presenciaron el despegue desde una playa cercana.
Ahora, el cohete debe reingresar a la atmósfera terrestre. Y lo hará fuera de control. Está previsto que el cohete, de 21 toneladas, entre a la atmósfera este sábado 5 de noviembre. Sin embargo, se desconoce dónde caerán los restos del cohete y si puede representar riesgo para propiedades o seres humanos.
Es la cuarta vez que restos de un March 5B caen de forma descontrolada a la Tierra, sin que por ahora China haya dado solución a este asunto. Por ahora, nadie ha salido lastimado en los impactos. Los cohetes anteriores cayeron en la costa occidental de África (en Costa de Marfil), en el Océano Índico y en el norte de Borneo, en Asia.
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