México.- La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán alcanzó su día 12 con una escalada de ataques militares, ofensivas contra infraestructuras energéticas y tensiones en rutas marítimas clave del Golfo Pérsico, lo que ha provocado un fuerte impacto en el mercado energético y en la economía mundial.
Durante las últimas horas se han reportado bombardeos conjuntos de EE.UU. e Israel contra instalaciones iraníes, mientras que Teherán respondió con ataques contra barcos comerciales y objetivos energéticos en la región, elevando el riesgo de una crisis energética global.
Ataques en el Golfo Pérsico elevan tensión militar
El conflicto ha intensificado la actividad militar en el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos más estratégicos para el comercio energético mundial.
En las últimas horas:
- Buques petroleros y cargueros han sido atacados o dañados en el Golfo Pérsico.
- Se reportaron ataques iraníes contra infraestructuras energéticas y barcos comerciales.
- EE.UU. e Israel han mantenido bombardeos sobre instalaciones militares y estratégicas en territorio iraní.
Estos ataques han incrementado el riesgo para el transporte marítimo y han provocado caos en una ruta por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial.
El petróleo supera los 100 dólares por barril
Uno de los efectos más inmediatos de la guerra ha sido la fuerte subida del precio del petróleo, que volvió a superar los 100 dólares por barril en los mercados internacionales.
El crudo Brent alcanzó niveles cercanos a 100 dólares antes de estabilizarse alrededor de los 96-98 dólares, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro energético del Golfo Pérsico.
Los ataques iraníes contra infraestructura petrolera y buques han reducido la producción regional y generado incertidumbre en los mercados energéticos globales.
Impacto económico global por la crisis energética
El aumento del precio del petróleo está generando efectos económicos en distintos países y mercados financieros.
Entre las principales afectaciones destacan:
- Aumento del precio de combustibles en diversos países.
- Caídas en bolsas internacionales, especialmente en Asia y Europa.
- Incremento en el costo de energía, fertilizantes y transporte.
- Riesgo de inflación global y desaceleración económica si el conflicto se prolonga.
Analistas también advierten que el conflicto ha provocado disrupciones en hasta el 20% del suministro mundial de petróleo, debido a las tensiones en el estrecho de Ormuz y los ataques a instalaciones energéticas.
Liberación histórica de reservas de petróleo
Ante el riesgo de escasez, los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) decidieron liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, la mayor intervención desde la creación del organismo en 1974.
El objetivo es estabilizar el mercado y evitar una crisis energética global, ya que el conflicto ha reducido significativamente el flujo de petróleo en la región.
Crece la preocupación por una crisis económica mundial
Mientras el conflicto entra en su segunda semana, expertos advierten que si la guerra se prolonga podría desencadenar una crisis económica global, especialmente si se interrumpe completamente el transporte de petróleo en el Golfo Pérsico.
La situación ha generado alta volatilidad en los mercados energéticos, financieros y comerciales, lo que mantiene en alerta a gobiernos y organismos internacionales ante un posible impacto prolongado en la economía mundial.
Redacción ENfoque
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