Innumerables han sido los esfuerzos para ayudar a los bosques a recuperarse de la deforestación, que por lo general se han concentrado en aumentar el número de árboles. Sin embargo, un nuevo estudió descubrió un motor poderoso para la recuperación forestal: los animales.
El estudio fue realizado por un equipo internacional del Instituto Max Planck de Comportamiento Animal, la Escuela de Medio Ambiente de Yale, el Jardín Botánico de Nueva York y el Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales, que examinó bosques en regeneración en el centro de Panamá que tienen entre 20 y 100 años de abandono.
El conjunto único de datos reunidos reveló que los animales, al llevar una amplia variedad de semillas a áreas deforestadas, son claves para la recuperación de la riqueza y abundancia de especies de árboles a los niveles de crecimiento antiguo después de sólo 40 a 70 años de rebrote.
El artículo, publicado en Philosophical Transactions, de la Sociedad Real B, es parte de una edición temática centrada en la recuperación del paisaje forestal como parte de la Década de las Naciones Unidas sobre Restauración de Ecosistemas.
El trabajo también señala que situar los bosques en regeneración cerca de parches de crecimiento antiguo y reducir la caza alienta a los animales a colonizar y establecerse.
La dispersión de semillas por los animales es clave para la expansión de los bosques. En los trópicos, más de 80 por ciento de las especies de árboles pueden ser esparcidas por ellos.
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