En España, el cantautor cubano Pablo Milanés, recibió hoy el último adiós en la Casa de América en Madrid, en donde se instaló durante unas horas su capilla ardiente, tras fallecer el pasado lunes a los 79 años.
El féretro del artista fue expuesto en la Sala Cervantes para que sus familiares, amigos y seguidores despidieran a uno de los creadores de la trova cubana.
En la se colocó una guitarra y un retrato del artista, rodeado por varias coronas de flores. La gente acudió sin ningún problema y en total orden. A la capilla se presentaron algunos artistas, representantes diplomáticos, amigos del artistas y seguidores de Pablo, muchos de ellos cubanos.
No hubo tumultos debido a que la asistencia fue discreta, como lo fue el artista a lo largo de su vida.
Durante su residencia en España prácticamente nunca dio entrevistas. Vivió en la absoluta discreción. Tampoco acudía a eventos públicos.
Pablo Milanés fue hospitalizado el 12 de noviembre en Madrid por “los efectos de una serie de infecciones recurrentes que en los últimos tres meses han venido afectando a su estado de salud”, según un comunicado de entonces de su oficina artística.
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