México.- Estamos viviendo la crisis institucional más profunda de la historia moderna de México, generada por los vínculos de los gobiernos con el crimen organizado, fruto de la fracasada política de “Abrazos, no Balazos”.
En al menos 30% del país, la delincuencia organizada es el verdadero Estado; cobra su propio impuesto a la ciudadanía a cambio de permitirle vivir y trabajar.
Kenia López Rabadán señala presuntos vínculos entre políticos y el crimen organizado
Hay un ingrediente adicional: autoridades de Estados Unidos han señalado —para sorpresa de nadie— presuntos vínculos entre políticos mexicanos y el crimen organizado.
Así lo señaló en un mensaje la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán (PAN), quien aseguró que frente a la crisis institucional, la respuesta del régimen ha sido cerrar filas y proteger a sus aliados.
La pregunta es: ¿el régimen va a seguir usando a la soberanía como escudo político para proteger a los narcopolíticos (como en Sinaloa) o va a combatirlos con todas las herramientas del Estado?
“Claro que la soberanía se defiende, pero que quede claro: hoy a México no lo están invadiendo. Nadie del extranjero está acusando al pueblo mexicano. Lo que están señalando es a políticos presuntamente vinculados con el crimen organizado”, afirmó.
PAN propone un gran diálogo para enfrentar al crimen organizado
Por lo anterior, hizo un llamado a la Presidencia de la República y al titular de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para unir esfuerzos y encabezar un gran diálogo que permita salvar al Estado mexicano del abismo en el que, dijo, lo han colocado los grupos de la delincuencia organizada y los gobernantes corruptos.
“Es hora de romper el pacto de impunidad”, concluyó la diputada del PAN, Kenia López Rabadán.
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