México.- México enfrenta un problema de crecimiento, por problemas estructurales en su productividad, afirmó Carlos Capistrán, economista en jefe de Bank of America para México y América Latina, en conferencia de prensa donde presentó las perspectivas del grupo para este año.
Recordó que es un problema grande de los últimos años, ya que mientras el crecimiento rondaba alrededor del 2.0 o superior, hoy se encuentra muy por debajo, como en el 2025, cuando apenas alcanzó el 0.4 por ciento, prácticamente estancada o el 1.5 por ciento para el mejor de los casos, que se prevé para este año. Dijo que no se necesitan muchas explicaciones, el país, afirmó, tiene que aumentar la inversión en distintos rubros y mejorar el clima de inversión.
“Hay que aumentar la inversión en capital humano, bajo cualquier prueba que se haga, los más populares son las de la OCDE, México no sale bien librado en evaluaciones de capital humano. Hay que promover empresas más dinámicas, cuando uno hace una radiografía de empresas en México, México tiene una sobrepoblación de empresas chiquitas; no es lo que se ve en otros países del mundo, desaparecen y muchas eventualmente hay empresas más grandes y menos empresas chiquitas y en México como que se quedan chiquitas; necesitamos un ambiente empresarial mucho más dinámico. Tenemos que aumentar nuestra inversión en infraestructura, no sólo es de infraestructura física, sino también la infraestructura digital y dentro de todo esto, hay una parte muy importante de invertir más también en los insumos y ahí como ustedes saben, por ejemplo, la energía es algo muy importante”.
Tecnología, instituciones y crecimiento esperado
Dijo que aunado a ello se debe acelerar la adopción de tecnología en diversas áreas, así como fortalecer la adopción de tecnología en todos los rubros y finalmente fortalecer las instituciones y el estado de derecho.
El economista dijo que en este año por un lado podría haber factores que lleven el crecimiento hasta a 1.5 por ciento, entre ellos los efectos positivos del mundial, un mayor crecimiento de la economía norteamericana y un mayor consumo que podría elevarse hasta en 2 por ciento. Sin embargo, afirmó que estos podrían incluso temporalmente aumentar ligeramente la inflación.
Señaló que las exportaciones seguirán siendo el motor que sostenga a la economía en ese año, mismas que estimó crecerán 5 por ciento. En su análisis, dijo que el Acuerdo México, Estados Unidos, Canadá prevalecerá tras la revisión de este año, pero afirmó que podría presentarse un nuevo escenario, donde la incertidumbre seguirá presente, ya que quedó demostrado que las presiones que a través de éste se pueden ejercer, le han funcionado a la administración Trump para obtener concesiones de nuestro país.
“Creemos que el TMEC con algo de volatilidad en la revisión, va a continuar. Estados Unidos ha estado usando el TMEC como un punto de presión para México para conseguir concesiones no sólo en terreno comercial… así es que es posible que Estados Unidos continúe usando el TMEC como punto de presión… entonces lo que podemos tener es que venga la revisión del TMEC, estén de acuerdo en la mayoría del TMEC y siga funcionando y no se rompa, siga haciéndome acuerdo trilateral, pero que hay algunos temas específicos que no se cierren. Podría ser que nos fuéramos a revisiones más frecuentes, por ejemplo revisiones anuales del TMEC; entonces de esa manera tendríamos un TMEC que si bien no se destruye y que continúa, pues tiene revisiones más frecuentes de tal forma que la incertidumbre no se acaba de ir”.
Perspectivas del tipo de cambio, tasas e inflación
En cuanto al tipo de cambio estimó que el dólar podría seguir débil en algunas semanas y llevaría a nuestra moneda a niveles hasta 17.31, pero conforme se acerque justo la revisión del tratado podría depreciarse nuestra moneda y volver a niveles cercanos a los 18.25 mismos en los que cerraría este año. Para la tasa de referencia estimó que el ciclo de recortes de Banxico continuaría y habría al menos otros recortes más para dejar la tasa en el cierre de año en 6.0 por ciento.
Finalmente estimó que la inflación general se ubique por varios meses en el año por debajo del 4.0 por ciento y para el cierre de año en 4.1 por ciento y la subyacente, por los fenómenos como el mundial y el IEPS, en 4.3 por ciento.
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