CDMX.- Ante la incertidumbre que caracterizó no solo el año que terminó sino también este 2026 por fenómenos como el cambio de orden global por Estados Unidos y cambios en las políticas internas del país que han llevado incluso a la desaparición de organismos relacionados con la verificación de que el gobierno cumpla con su función, especialistas económicos señalaron que el país tiene que acelerar su inversión en temas como infraestructura y energía que ayuden a mitigar esos factores y así hacer crecer su economía. Valeria Moy, directora general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), dijo que México sí tiene oportunidades para crecer, pero no está haciendo lo suficiente.
El crecimiento económico de México es calificado como mediocre
“No sabemos todavía cómo va a cerrar 2025, pero estará en algo alrededor de 0.4 o 0.5%, es bajísimo la verdad. Tratamos de ser optimistas y siento que estamos tratando de ser ingenuos, o sea, porque ahora aplaudimos ese 0.4, porque claro, al principio del año pasado iba a ser cero; ahora dicen ‘qué buena onda que va a ser 1.5‘. Un 1.5% en su crecimiento es profundamente mediocre para una economía como la mexicana, y yo creo que tenemos que empezar a llamar a las cosas por su nombre: es absolutamente mediocre”.
La especialista, quien participó en un foro que organizó la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, apuntó que se tiene que invertir en sectores y proyectos que ayuden al desarrollo.
Urge inversión en energía e infraestructura funcional
“Yo creo que tendríamos que apostar, pero ya vamos bien tarde en la apuesta, en energía, pero bien tarde en la apuesta. En el tema de infraestructura pública, nos gusta hacer cosas que se vean, nos gusta hacer cosas muy visuales, nos gusta hacer una refinería grandota o un aeropuerto con palmeras de repente; la infraestructura que necesitamos son ductos o es cambiar el cableado que no vas a poder inaugurar tres o cuatro veces”.
Inseguridad y falta de certeza jurídica: los retos de las empresas
Por su parte, Silvia Dávila, directiva de una empresa transnacional de lácteos en México, reconoció que las grandes empresas en nuestro país enfrentan diversos retos como la seguridad, los robos en carretera y el cobro de piso, lo que eleva los costos operativos. A esto se suma, añadió lamentablemente, la incertidumbre jurídica por el cambio en las normativas, una relación con el SAT bastante tensa y la falta de infraestructura.
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