Venezuela.- A un año de su última protesta pública en Venezuela, la líder opositora María Corina Machado enfrenta un escenario político incierto, marcado por la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, tras una operación militar ordenada por el presidente estadounidense Donald Trump.
El nuevo contexto geopolítico ha desplazado momentáneamente al liderazgo opositor, mientras la administración de facto encabezada por Delcy Rodríguez negocia con Estados Unidos bajo fuertes presiones económicas y políticas.
De las protestas a la clandestinidad
El 9 de enero de 2025, Machado encabezó manifestaciones en Caracas contra la investidura de Maduro para un tercer mandato, tras las cuestionadas elecciones presidenciales de julio de 2024. Al concluir la protesta, fue interceptada por agentes del Estado, derribada de la motocicleta en la que se trasladaba y retenida durante dos horas, periodo en el que fue obligada a grabar varios videos, según denunció entonces su equipo.
Desde ese momento, la dirigente opositora pasó a la clandestinidad durante once meses, en un contexto de creciente represión política documentada por organizaciones no gubernamentales.
Represión y presos políticos en aumento
La ONG Foro Penal reporta 863 presos políticos en Venezuela, cifra que incluye a 446 integrantes del comando político de Machado, detenidos tras las elecciones de 2024. De ellos, 202 permanecen encarcelados.
Este escenario se consolidó tras el exilio del excandidato presidencial Edmundo González Urrutia, lo que debilitó la presencia visible de la oposición dentro del país.
Nobel de la Paz y ausencia del país
Durante su periodo de clandestinidad, María Corina Machado recibió el Premio Nobel de la Paz y viajó a Oslo para recibirlo. Hasta ahora, no se ha confirmado su regreso a Venezuela.
En contraste, Nicolás Maduro permanece detenido en una cárcel federal en Nueva York, adonde fue trasladado horas después del operativo militar estadounidense ejecutado en la madrugada del sábado pasado.
Estados Unidos desplaza al liderazgo opositor
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, calificó a Machado como una figura “fantástica”, pero reconoció que su liderazgo no resulta viable en este momento para encabezar una transición, debido a la ausencia operativa de su movimiento dentro de Venezuela.
Por su parte, el presidente Donald Trump evitó respaldarla públicamente y afirmó que la dirigente no cuenta con suficiente apoyo interno.
Pese a ello, Machado agradeció a Trump por lo que calificó como “acciones valientes” para lograr la captura de Maduro y aseguró que su movimiento está listo para gobernar.
“El pueblo de Venezuela ya ha elegido”, declaró en entrevista con CBS.
Oposición dividida ante el nuevo escenario
Desde otros sectores opositores, el diputado Luis Emilio Rondón, del partido Un Nuevo Tiempo, afirmó que toda la oposición venezolana está preparada para asumir el poder, y no solo un liderazgo en particular.
Rondón consideró que Trump desconoce las complejidades políticas internas del país, y defendió que Machado conserva respaldo popular y liderazgo, por lo que llamó a resolver la crisis mediante diálogo y negociación.
Delcy Rodríguez negocia bajo presión de Washington
Mientras tanto, Delcy Rodríguez enfrenta el reto de sostener el legado chavista al frente del nuevo proceso político, bajo la exigencia estadounidense de acceso total a los recursos venezolanos.
Aunque aseguró que ningún agente externo gobierna Venezuela, PDVSA confirmó negociaciones para vender volúmenes de crudo a Estados Unidos.
Trump advirtió que, si el gobierno venezolano no cumple con sus condiciones, ordenará un segundo ataque militar.
EFE
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