París, 28 oct (EFE).- El italiano Jannik Sinner ya no cuenta con despojar al español Carlos Alcaraz del número 1 del mundo esta temporada, pese a que matemáticamente tiene opciones de conseguirlo durante el Masters 1.000 de París, el último del año.
“El número 1 ya es imposible. No pienso en ello por ahora, será un objetivo para el año próximo. Este año, ya no está en mis manos. Dado el año que he logrado, con éxitos fantásticos, lo que quiero es acabar la temporada de la mejor manera posible. Si puedo conseguir algo grande, mejor, si no, pues no pasa nada”, aseguró el número 2 del mundo en París, donde este miércoles debutará en el último Masters 1.000 del año contra el belga Zizou Bergs.
Sinner afirmó que está muy satisfecho de la temporada que ha completado y señaló que espera que termine para empezar a pensar en la siguiente, en la que tiene previsto hacer algunos cambios en su juego para adaptarlo a diferentes situaciones.
Sinner por todo en 2026
El italiano confirmó que no participará en la Copa Davis, una decisión que ya había anunciado y que, dijo, no tiene previsto cambiar.
En vísperas de su debut en el torneo parisiense, Sinner aseguró que la final de Wimbledon es el momento que más orgulloso le hace sentirse de la pasada campaña y la calificó de “fantástica”.
“He jugado muchas finales, en Roland Garros jugué muy bien. Pero la temporada no ha terminado”, señaló el italiano, que aspira a ganar en París y renovar su título en el Trofeo de Maestros de Turín, que enfrenta a los ocho mejores del año.
“Me siento increíble. Empecé la final muy mal. Perdía por un quiebre… Tuve algunas oportunidades en el primer set, pero no las aproveché. Él estaba sacando muy bien. Intenté mantenerme firme mentalmente intentando jugar mi mejor tenis cuando era necesario. El tercer set fue una montaña rusa. Por momentos, sentía muy bien la pelota. Intenté presionar. Estoy muy feliz de ganar otro título. Es muy especial”, dijo el transalpino al final del choque.
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