México.- La presidenta Claudia Sheinbaum, aseguró que tiene que “haber justicia” por el asesinato de Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de citricultores del Valle de Apatzingán, en Michoacán (occidente), quien murió el lunes tras haber recibido diversas amenazas.
“Tiene que haber justicia en este caso y está todo el gabinete de seguridad apoyando a la fiscalía y al gobierno de Michoacán para poder llegar a los responsables”, apuntó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.
La gobernante mexicana aseguró que la muerte del líder limonero es algo “muy triste y lamentable“.
Hallazgo y contexto del asesinato
El lunes, autoridades del estado de Michoacán reportaron la muerte de Bravo quien, según la información, fue localizado sin vida el lunes a bordo de su vehículo, en el camino que conduce a la comunidad Los Tepetates.
De acuerdo con medios locales, el cuerpo del dirigente limonero tenía huellas de violencia y fueron los pobladores que circulaban por la zona quienes avisaron sobre el hallazgo a las autoridades.
Denuncias y amenazas previas
Bernardo Bravo era conocido por encabezar en los últimos meses manifestaciones ante las extorsiones del crimen organizado contra el sector limonero.
En febrero pasado denunció a través de redes sociales que recibió amenazas de parte de grupos criminales.
A finales de septiembre, Bravo denunció que él y sus compañeros estaban “permanentemente secuestrados” por las cuotas que les exige el crimen organizado por su cosecha.
Detención de presunto implicado
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) reportó la detención de Rigoberto ‘N’, dedicado a la extorsión y cobro de cuotas en Michoacán y quien estaría implicado en el asesinato de Bravo.
Contexto de extorsiones en Apatzingán
En Apatzingán, el sector citrícola sufre extorsiones por Los Viagras y las organizaciones criminales autodenominadas como Los Blancos de Troya, Los Caballeros Templarios y el Cártel de Acahuato.
Agencia EFE
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