México.- La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, ANPEC, contradijo el discurso oficial y señaló que las tarifas impuestas a la importación de México a Estados Unidos, así como una caída en las remesas, han impactado el poder de compra de los consumidores en nuestro país.
El organismo a propósito del periodo vacacional apuntó que mientras los consumidores no dejan de sentir el encarecimiento de la vida, ese escenario se suma el de un regreso a clases que no da tregua, ya que entre las cuotas que no existen, los uniformes, útiles, ropa, zapatos, mochilas, y lo que se acumule, hay un retorno más estresante para los bolsillos de los mexicanos.
El organismo presidido, por Cuauhtémoc Rivera, señaló que la disputa comercial de Estados Unidos contra el mundo nos lleva a un nuevo escenario económico, en el que las naciones se replantean cómo saldrán adelante en su producción, así como en la comercialización de sus bienes y servicios,
Se trata, abundó, de un reacomodo de las cadenas productivas, que lleva a un comercio maniatado a impuestos discrecionales a la fuerza, que al mismo tiempo genera una etapa “neoproteccionista” que está terminando con el libre comercio y una nueva hegemonía norteamericana, en la que se busca que el mundo pague el déficit que tiene la economía de Estados Unidos, donde ahora la incertidumbre es la carta de navegación para todas las naciones, dejando atrás las reglas, los acuerdos alcanzados, para estar ahora sobre la marcha en tiempo real y con circunstancias añadidas a las comerciales, lo que llevará a cada país a jugar como pueda y como le toque, buscando perder lo menos posible y en algunos casos, midiendo fuerzas para no perder nada.
Apuntó que el balance para México ha sido negativo, ya que mientras por un lado se aplican tarifas desde 25 por ciento a aquellos productos que no cumplen con el TMEC, hay otros sectores más afectados como el acero, aluminio y ahora el cobre, situaciones que han acabado prácticamente con la relocalización de las
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