Padres de familia acudieron al plantel, desesperados por saber si sus hijos estaban a salvo.
Redacción
México.- El estruendo de las balas quebró la tranquilidad de la mañana en el fraccionamiento Stanza Torralba, al oriente de Culiacán. A escasos metros de la escuela primaria Eduardo Caldera, un ataque armado provocó terror entre niños, maestros y padres de familia.
Eran las 10:05 horas del lunes cuando los disparos alteraron el ambiente cotidiano de esta zona residencial, los maestros inmediatamente les dijeron a los menores que se tierra pecho tierra, para evitar que alguna bala perdida se cobrará una vida.
El temor se extendió como un eco por los pasillos de la escuela Eduardo Caldera, las ventanas fueron cerradas de inmediato, y los niños fueron resguardados en las aulas mientras las sirenas de las patrullas retumbaban en el ambiente. Padres de familia acudieron al plantel, desesperados por saber si sus hijos estaban a salvo.
El Presidente Municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, confirmó que las detonaciones de armas de fuego iban dirigidas a un predio cercano al plantel, pero la proximidad de los disparos causó pánico generalizado en la comunidad educativa.
Los elementos policiacos llegaron rápidamente tras activarse el protocolo de seguridad del C4, aunque el miedo ya había dejado su huella entre los menores y el personal escolar.
En el sitio, una carreta de hamburguesas ubicada sobre el bulevar San Andrés Apóstol y la calle Barletta se convirtió en el objetivo de los disparos. La estructura, protegida solo por una carpa naranja, mostraba evidentes daños por las balas. La pared trasera del negocio también lucía perforaciones, y el suelo estaba sembrado de casquillos de rifle AK-47, conocido popularmente como «cuerno de chivo».
“En el transcurso de la mañana hubo detonaciones de armas de fuego, que aparentemente fueron dirigidas a un predio cercano a estos planteles educativos. Inmediatamente se activó todo el protocolo de seguridad, y se acudió a la zona”, explicó el alcalde.
Además, enfatizó que, aunque el ataque no estaba dirigido a la escuela, su cercanía fue suficiente para generar el caos y el temor entre los niños y maestros.
Gámez Mendívil anunció que más de 300 elementos del ejército están por llegar a Culiacán para reforzar la seguridad, junto con 100 elementos de la Guardia Nacional. Estos contingentes, según el edil, se desplegarán por la ciudad para prevenir situaciones similares y proteger a la ciudadanía.
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