Ernesto Gloria, reportero
México.- Al participar en el Tercer Foro Regional de Vivienda: Innovación Disruptiva y Sostenible para la Población Vulnerable, el secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Román Meyer Falcón, defendió las obras emblemáticas de la presente administración y afirmó que por el contrario a lo que se ha señalado respecto a una destrucción del medio ambiente, el Tren Maya, el funcionario dijo que el internamiento de la obra, permitirá una dispersión de riqueza vía el turismo en comunidades de alta pobreza.
“Es este tren que cruza aproximadamente más de 1500 km de vías de comunicación, en una región. Ahora el tren en sí, en su conjunto, no es el fin último. Por qué el presidente propone un tren en la península? Como un modelo de desarrollo regional alterno, donde se preserven los ecosistemas; sabiendo que el mayor acumulo de monumentos históricos mayas, están en esta región, donde tenemos grandes beneficios para el turismo y donde no existían una conexión para que esos turistas, pudieran llegar a impregnar a meterse hacia dentro de la península, que pudieran conocer todas las grandes bellezas naturales que tiene que ofrecer esa región”.
El funcionario fue más allá, dijo que la obra, además se convertirá en una alternativa para incentivar el combate a la deforestación y señaló que el impacto que causó la obra, a largo plazo será menor.; ante ministros y viceministros de América Latina y el Caribe, así como representantes del BID, lo explicó así …
“Es una alternativa a los altos índices de degradación ambiental que se han presentado en la península, estamos hablando prácticamente que el tren representa menos del 1.0% de lo que se ha degradado por producción agropecuaria o crecimiento urbano en la península y si ese modelo de desarrollo da una alternativa a dejar de deforestar por una producción agropecuaria que no son las mejores tierras para producir… se puede dar una vocación de preservación ambiental y cultural en la región”.
Dijo que cada una de las estaciones y de los municipios donde fueron señalados para albergar esta infraestructura, se actualizaron los programas de planeación municipal de desarrollo urbano con una lógica de contención del crecimiento de la mancha urbana.
Señaló que con ello al término de la administración, la tendencia de crecimiento en la península, Yucatán y Quintana Roo, específicamente pasarán de una tendencia del 2010 al 2020 de 40 por ciento a una del 25 por ciento con planeación, lo que representaría que en 10 o 20 años, 16 mil hectáreas menos serían deforestadas por la parte urbana. Añadió que un programa de conservación del medio ambiente a través de un modelo de desarrollo turístico, disminuirá la tala, para producción agropecuaria.
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