Ernesto Gloria, reportero
México.- Al conmemorar el 70 aniversario de los Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura, el Secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, afirmó que de cara a los retos que enfrenta la inclusión financiera el campo es uno con los de mayores atrasos, en su intervención.
Señaló que apenas el 6 por ciento de las unidades productoras nacionales cuentan, con un crédito y en el mismo porcentaje los municipios del país son atendidos por los bancos.
“La mayor inclusión financiera, se ha convertido en un imperativo económico y social; sólo el 6% de las unidades agropecuarias, tienen acceso a crédito; de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, escasamente el 6% de los municipios catalogados como rurales, tienen representación de la banca comercial, en el ámbito rural son otros intermediarios y no los bancos”.
Añadió que antes esta complementaba a FIRA, para atender los primero y segundo pisos de la demanda de crédito agropecuario; por lo que hay una línea de oportunidad en donde la secretaria y otras instituciones deben reforzar esfuerzos.
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Al referirse a la conservación del medio ambiente, recordó que nuestro país ocupa los primeros lugares de deforestación en el mundo y con cifras al 2018, había una tasa anual de 166 mil hectáreas deforestadas, por lo que hay mucho por hacer, en ese rubro como en el de consumo de agua, ya que el sector, ocupa el 78 por ciento del agua extraída, a ello, señaló se suman los retos del cambio climático que han afectado la seguridad alimentaria.
“Hoy el sistema alimentario mundial, es más vulnerable y susceptible a episodios extremos de volatilidad de precios; eventos geográficamente lejanos, pueden propagarse a los mercados nacionales, mucho más rápidamente que antes, la mayor vulnerabilidad está siendo ocasionada por un aumento de los fenómenos meteorológicos, así como volatilidad de tipos de cambio y escaladas de tasas de interés, a fin de afrontar la volatilidad a corto plazo, FIRA deberá atender cada vez más la contratación de esquemas derivados en el mercado de productos básicos, para balancear su cartera de riesgos tales como: coberturas de precios en mercados de futuros y esquemas eficientes y menos costosos de seguro agropecuario”
Reconoció que el reto no es fácil ya que, si bien se disminuye el riesgo percibido por los intermediarios financieros, los más afectados son los productores que tienen que decidir entre si sembrar o no.
En ese marco se refirió también a la necesidad de incorporar la tecnología a la producción, mediante asistencia técnica y capacitación rural ya que dijo se ven como un bien público, por lo que dijo esta capacitación vía teléfono móvil persona a persona, abre una gran oportunidad que mejora en el transcurso del tiempo.
Ramírez de la O dijo que de cara al futuro el crédito rural tendrá un rol más fuerte en la política pública de impulso al campo por lo que una mayor coordinación interinstitucional será clave para lograrlo.
Declaró que la tendencia internacional apunta a que los apoyos al campo se canalicen vía crédito y de instrumentos de administración de riesgos, apuntó que los subsidios canalizados por estas vías son menos distorsionantes en los mercados y sobretodo son más efectivos para lograr el resultado final que es producción.
Apuntó que en la pandemia el sector de producción de alimentos funcionó como factor contracíclico, que soportó a la actividad económica, por lo que se convirtió en un foco de atención para el mundo de que no se debe ignorar el mantener el flujo de recursos al financiamiento del sector,
Destacó que en ese episodio FIRA canalizo 118 mil millones de pesos adicionales que facilitaron la reestructura de créditos y nuevos cuba criamientos que garantizaron la estabilidad financiera de pequeños productores y empresas en momentos críticos.
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