Ernesto Gloria, reportero
México.- La economía ha afectado la tradición de consumir pescados y mariscos en esta temporada de cuaresma, reconocieron comerciantes de mercados públicos y vendedores de alimentos del mar, pero también exportaciones que han afectado al mercado interno. Enfoque Noticias platicó con Liliana Espinoza, locataria del mercado “24 de agosto”, de la alcaldía Benito Juárez, quien reveló que pese al incremento que se ha registrado en este tipo de productos, los comerciantes buscan continuar con la comercialización, aunque se reduzca su margen de utilidad…
“Tenemos más de 60 años en este mercado, aquí en esta zona, ya se perdió la tradición de la religión de la cuaresma. Bajo este año, bajó un 60% las ventas, en marisco y en productos del mar, tratamos de manejar los mismos precios, en una especie ya bajamos un poco más el precio, para que se desplacen más, sí bajó muchísimo en esta temporada de la Cuaresma. El que ahorita tengo, es el filete de mojarra tilapia, que viene siendo nacional, no es oriental y lo estoy dando a 100 pesos el kilo. Hay gente que me lo pide sin congelar, para que le salgan más piezas y la gente que lo va a consumir entre semana me lo pide congelado; descongelado viene un promedio de cinco a seis piezas; congelado hay veces que le salen cuatro piezas”.
Nuestra entrevistada, reconoció que los precios de productos frescos del mar en esta temporada tienden a subir, sin embargo detalló que depende del tamaño por ejemplo del camarón, el precio final que tendrá para los consumidores.
“Trato de no subirlo porque de por sí, no hay venta y lo subo; lógico que pues menos voy a vender no?… el camarón pacotilla, que es el pacotilla el grande, lo tengo a cien el cuarto 400 el kilo y el camarón cristal que es el crudo, con cabeza, te puedo decir que lo estoy dando a 80 el cuarto a 320el kilo; si me llega más chico lo doy a 70 el cuarto a 280 el kilo, pero trato de manejar, como ahorita me llegó el sierra, el día de ayer y la estoy dando a 120 pesos el kilo y hay gente que la puede ocupar ya se para caldo, ya sea para freír o ya sea para filete”.
En este recorrido de enfoque noticias platicamos también con quienes comercializan los productos ya preparados, Ana López, nos reveló que las ventas en las marisquerías, ya no son iguales a las de antes y es que señaló los comensales se ven obligados por su bolsillo a optar por comida corrida, sumado a los efectos adversos que todavía padecen por la pandemia de la COVID.
“¿Cómo les ha ido a ustedes?… Más o menos como el 40% la mayoría ya no hace la cuaresma, no es tanto que no quieran, sino la economía es lo que no les permite; porque es más fácil que se coman una comida corrida, a que se coma un cóctel, unos mariscos… un chico le vale 60 pesos, un mediano 110, uno de bola que es el más caro son 150, pero ahí inclúyele que se van a tomar su cervecita sus refresquito pues ya son los 200 y una comida corrida te vale 70 pesos, 65 pesos… a raíz de la pandemia ¿cuánto bajó por ejemplo su venta? Como un 60%; uno que más quisiera no? que comieran, pero pues la economía realmente no, porque por decir estas zona es pura zona de oficinas”.
Finalmente Arturo Solana, encargado de una cocina económica, afirmó que combinar la venta de mariscos en esta temporada les ha favorecido sus ventas…
“Vienen a consumir bastante lo que es el marisco; ahorita en la temporada esperemos que nos vaya un poquito mejor… ahorita las ofertas tenemos: son las pescadillas de 15 pesos, tenemos empanadas de camarón de a 25; filetitos de a 25 pesos; el cóctel de camarón que es económico de 60 pesos, de 110, 150 las mojarras de 170, mucha variedad de marisco para que consumamos en esta temporada; para todos los gustos y para todas la economía… ¿Qué es lo que más se vende? lo que es : la mojarra, tostaditas y empanadas. La prioridad es la comida corrida, lo combinamos y les damos su sopita, su arrocito y de guisado les damos dos empanadas, o dos filetitos, o dos tostadas o tres pescadillas, o la comida corrida con mojarra, 170 pesos”.
El llamado que hicieron los vendedores es primero a retomar una tradición que piden no se pierda, pero también a cuidar su salud a través de consumo de pescados de temporada, así como a consumir productos nacionales, que generen empleo y beneficio para los mexicanos.
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