Este viernes 17 de noviembre, la emoción del fútbol se desata en el Estadio Nacional “Chelato Uclés” de Tegucigalpa, donde Honduras y México se enfrentarán en el primero de dos encuentros cruciales que determinarán los cuartos de final de la Concacaf Nations League, adquiriendo un significado especial, ya que no solo permitirá despejar el camino hacia la máxima competición continental, sino que también revive memorias de la última visita del Tri en este recinto.
La última vez que México pisó este estadio fue hace tres décadas, en un enfrentamiento clasificatorio para el Mundial de 1994. Aquel partido se vio marcado por la hostilidad tanto dentro como fuera del terreno de juego, finalizando con una victoria mexicana por 4-1 sobre Honduras. Un resultado que aun resuena en la memoria colectiva, haciendo que la selección hondureña busque escribir un nuevo capítulo esta vez, aprovechando su condición de local.
Ante la necesidad de recibir un evento de tal importancia, “Los Catrachos” llevaron a cabo una significativa adecuación de su recinto. Este año, el “Chelato Uclés” estrenó la tecnología de césped híbrido, considerado el mejor de Centroamérica. Todo esto en la búsqueda de albergar un escenario que este a la altura del partido. La remodelación, llevada a cabo en aproximadamente 8 meses, estuvo a cargo de Enio Cubillo, quien asumió la responsabilidad de este proyecto tras el desastre de cambio del césped natural a híbrido vivido en el estadio Azteca.
Además de la clasificación en juego, este encuentro tiene implicaciones adicionales al conmemorar diez años desde el “Aztecazo” propinado por Honduras ( El primer “Aztecazo” fue conseguido por Costa Rica 2-1 sobre México en el 2001) Aquella derrota que estuvo a punto de eliminar a México del Mundial de Brasil 2014, convirtiendo este enfrentamiento en una esperanza de triunfo para el equipo hondureño.
Si bien históricamente, la Selección mexicana ha dominado los antecedentes cuando se enfrenta a los ‘Catrachos’, en los años más recientes ha sido notorio que el conjunto azteca ha impuesto una hegemonía ante el conjunto centroamericano. Acumulando un historial en los últimos 10 partidos: siete triunfos para los mexicanos, dos empates y apenas una victoria para los hondureños; además contando con un saldo de 19 goles a favor de México y apenas tres tantos para Honduras.
Así, Tegucigalpa se prepara para ser testigo de un duelo cargado de emociones, donde la afición bicolor buscara ser factor para asegurar el pase a la siguiente fase de la Concacaf Nations League. Un partido con la oportunidad de redimir pasados dolorosos y escribir nuevos hitos en la historia del fútbol de la región.
Juan Carlos Talavera









