ARQUDIÓCESIS PRIMADA DE MÉXICO/AGENCIAS. Esta fecha también conocida como el Día del Albañil. La finalidad de esta efeméride es el venerar la cruz como máximo símbolo del catolicismo.
La Cruz se convirtió en la patrona de los albañiles y peones de albañilería; por lo que, en las obras en proceso, los trabajadores de la construcción tienen la costumbre de festejar este día con una comida que en la mayoría de las ocasiones (o por tradición), la paga el encargado de la obra.
La celebración de la Santa Cruz coincide con el inicio de la temporada de lluvias, por tanto, esta festividad dentro de las culturas agrícolas adquiere muchos significados, pues no sólo se trata de recordar a la cruz como máximo símbolo del cristianismo, sino también está relacionada con las cosechas, la fertilidad de la tierra, y por consiguiente, con la vida y la reproducción de la comunidad, motivo por el cual es una de las fiestas más celebradas de todo el santoral católico en nuestro país.
El origen de la celebración de esta fecha se remonta al año 326 de nuestra era, cuando la madre del emperador Constantino, la emperatriz Elena, fue en peregrinación a Jerusalén, en busca de la cruz en la que murió Cristo.
Al llegar al Monte Gólgota y después de realizar algunas excavaciones, Elena y acompañantes encontraron tres cruces. Para saber cuál de las tres correspondía a la de Jesús, Elena decidió tocar a una mujer mortalmente enferma con las tres cruces sucesivamente.
De acuerdo con los relatos históricos, las dos primeras no le causaron ninguna impresión, pero cuando fue tocada por la tercera cruz, se puso de pie, curada milagrosamente, de esta manera se dieron cuenta que la Santa Cruz había sido encontrada.
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