De acuerdo con datos históricos, el origen de la Rosca de Reyes se remonta a la Edad Media en España y Francia, llegando a México durante la conquista española y conmemora la visita de los reyes de oriente al niño Jesús.
Desde entonces la Rosca ha sufrido una gran diversificación gracias al arraigo que ha tenido en nuestro país, que ha derivado en el surgimiento de distintas variedades, formas de preparación y hasta rellenos.
¿Qué es partir la Rosca?
Consiste en compartir un pan redondo, mismo que representa el inicio y fin de un ciclo, hay quienes asegura que su forma simboliza una corona, en la que las decoraciones de fruta cristalizada y ate son las joyas.
Dentro de la rosca se colocan figurillas que representan al niño Jesús, y de acuerdo con la tradición, quien lo encuentre al momento del partir la rosca, debe cuidarlo hasta el 2 de febrero, día de la candelaria, por lo que se convierte en una especie de padrino que en ofrenda invita tamales a todos los que estaban presentes al momento de cortar la rosca.
Se cree que el hecho de encontrar al niño atrae abundancia y bendiciones para el resto del año.
La representación más importante de esta celebración es que, hasta los reyes más importantes y poderosos estuvieron al servicio del niño Dios, por lo que le debieron respetos y admiración.