Cargando
Saltar al contenido
Lunes, 17 de agosto de 2026 CDMX 18°
Enfoque Noticias Enfoque Noticias
Entretenimiento

Una conmovedora historia basada en un hecho real en la puesta en escena El ángel de Varsovia

Rocío Hernández ° Su temporada comprende del 29 de junio al 23 de julio en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández del Centro Cultural del Bosque. Irena Sendlerowa fue una enfermera y trabajadora social que durante la Segunda Guerra Mundial ayudó y salvó a más de dos mil quinientos niños judíos del Gueto de Varsovia, destinados a […]

Por Juan José Rosales · 23 de Jun 2023 | 12:43am
Compartir
ELANGELDEVARSOVIA
ELANGELDEVARSOVIA

Rocío Hernández

° Su temporada comprende del 29 de junio al 23 de julio en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández del Centro Cultural del Bosque.   

Publicidad

Irena Sendlerowa fue una enfermera y trabajadora social que durante la Segunda Guerra Mundial ayudó y salvó a más de dos mil quinientos niños judíos del Gueto de Varsovia, destinados a ser víctimas del holocausto en los campos de exterminio nazi.  

Este es un relato doloroso y al mismo tiempo entrañable. Un monólogo donde la protagonista, tiempo después de haber terminado la guerra, le habla a las y los espectadores desde la intimidad de su habitación. En su memoria residen los sucesos que marcaron su existencia: “Los recuerdos es lo único que tenemos….”. Y en tiempos de paz: “de los alemanes me gustaba la música, de los rusos la novela…”. 

A pesar de ser arrestada y condenada a muerte, Irena logró escapar el día de su ejecución. Ella fue una de las heroínas anónimas, así como muchos otros en esa lamentable guerra. La protagonista nunca desistió de liberar a esos niños judíos condenados como ella a la muerte en los campos de exterminio. 

En alguna entrevista realizada a Irena después de la guerra, ella mencionó que “el verdadero coraje le pertenecía al gran equipo de héroes anónimos que arriesgaron su vida para salvar a los pequeñitos. A las adolescentes, valientes e intrépidas que le llevaban a los niños cuando los pases para el gueto fueron cancelados. A los choferes de tranvías, conserjes y porteros. A los hombres que arrojaron dinero en paracaídas en Varsovia. A las monjas, enfermeras y familias adoptivas que escondieron y cuidaron de ellos. Sobre todo, a las madres y padres que los dejaron ir”.    

Irena insistió que ella fue la parte menos importante de una red frágil pero asombrosa que se extendió por Varsovia en la primavera de 1943; sólo una pieza de esta gran fraternidad de extraños.

JJ

Juan José Rosales
Escucha la radio en vivo
VIVO