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Rechazar en el TMEC apropiación intelectual de semillas nacionales exhorta la 60 Legislatura

Enfoque Noticias
Ariel Sosa
  • Toluca.- Por considerar que existe una amenaza para el maíz y todas las semillas alimenticias, silvestres y medicinales que se cultivan en la entidad y en todo el territorio nacional debido a que el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) obliga al país a entrar en el convenio de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV 91), la Diputación Permanente de la 60 Legislatura aprobó un exhorto al Senado de la República y a la Secretaría de Relaciones Exteriores a evitar que México suscriba tal convenio.

    Propuesto por el legislador Max Agustín Correa Hernández a nombre del Grupo Parlamentario de morena, el exhorto explica que la UPOV 91 promueve la privatización de toda serie de plantas alimenticias, medicinales o silvestres, incluso las variedades campesinas, indígenas o comunitarias producidas y mejoradas con conocimientos milenarios, las cuales quedan expuestas a la privatización nacional o trasnacional por patentes promovidas por quien haga el trámite de reclamo de propiedad intelectual del patrimonio agrícola.

    Dispensado del trámite a comisiones de dictamen por considerarlo de urgente y obvia resolución, el exhorto, que leyó en tribuna la diputada Nancy Nápoles Pacheco (morena), detalla que este convenio ha significado aceptar legalmente las normas de derechos de propiedad intelectual, concediendo la propiedad sobre los cultivos mediante patentes vegetales denominados “Derechos del Obtentor”, lo que supone el proceso de despojo y privatización de las semillas.

    Agrega el documento que, en este marco, para la reproducción o multiplicación de lo que denominan como “variedad protegida” se requerirá una autorización del obtentor de los derechos para la siembra, el cultivo, la posesión, venta o cualquier forma de comercialización, importación, exportación o acción que involucre el manejo de la variedad protegida, “lo que implica un contrato con el obtentor del derecho y un pago monetario a éste, ante lo cual nos preguntamos: ¿cómo los campesinos y pequeños productores podrán tener la capacidad de un pago de este tipo?”.

    Al exhorto se sumó el diputado Mario Gabriel Gutiérrez Cureño (morena), quien señaló que el convenio es un instrumento del neoliberalismo internacional para apropiarse del maíz, una semilla netamente mexicana.

     

     

     

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