La Juventus suma y piensa en la remontada
El Juventus consiguió este domingo domar al Inter en San Siro, en un ‘Derbi de Italia’ que ahondó en el mal momento del conjunto ‘nerazzurri’ en Serie A y que aupó al conjunto juventino a un nuevo momento de optimismo, ya en la séptima plaza, a cuatro puntos de los puestos europeos y con la […]
El Juventus consiguió este domingo domar al Inter en San Siro, en un ‘Derbi de Italia’ que ahondó en el mal momento del conjunto ‘nerazzurri’ en Serie A y que aupó al conjunto juventino a un nuevo momento de optimismo, ya en la séptima plaza, a cuatro puntos de los puestos europeos y con la posibilidad todavía de recuperar los quince puntos de sanción.
La clasificación del Inter a los cuartos de final de Liga de Campeones no fue suficiente motor para que, en casa, se deshiciera de mal sabor de boca de su derrota de la jornada pasada ante un equipo que juega por la salvación como el Spezia, y pese a intentarlo con insistencia, llevando el peso de la ofensiva del partido, cedió ante una ‘Juve’ que supo hacer su partido, aguantó bien atrás y aprovechó sus pocas ocasiones para hacer mucho daño.
El clásico de Italia deparó un inicio arrollador de un Inter extramotivado, dispuesto a intentar asegurar su plaza ‘Chmapions’ en San Siro aprovechando la inercia positiva de la clasificación a cuartos de final en esta competición.
De hecho obligó el conjunto ‘nerazzurri’ a Szczesny a mostrar su mejor versión con dos ocasiones claras en los primeros minutos, en concreto una un disparo de Barella tras una doble pared con Lukaku que desarboló el entramado defensivo de la ‘Juve’ y que el meta polaco se encargó de rechazar con una sólida parada.
Pero no se amilanó el conjunto turinés ante el dominio del Inter y, en una contra conducida por Rabiot, dio un golpe sobre la mesa con el tanto de Kostic. Finalizó el serbio desde el borde del área, con un disparo seco, raso y cruzado, un contragolpe que el VAR puso en entredicho durante varios minutos por posibles manos de Vlahovic y Rabiot durante la jugada pero que finalemente validó para la alegría de Allegri.

