Javier Aguirre toma el mando del Valencia: “La entrega no es negociable”
El entrenador mexicano, de 67 años, fue presentado en Mestalla después de haber comenzado ya su trabajo con la plantilla en la Ciudad Deportiva de Paterna
VALENCIA, ESPAÑA.— Javier Aguirre inició oficialmente una nueva etapa en LaLiga con una misión inmediata: sacar al Valencia de una crisis deportiva que lo tiene en la posición 19 de la clasificación, con apenas cuatro puntos y una victoria después de siete jornadas.
El entrenador mexicano, de 67 años, fue presentado en Mestalla después de haber comenzado ya su trabajo con la plantilla en la Ciudad Deportiva de Paterna. Aguirre tendrá cerca de dos semanas para preparar su estreno, previsto ante el Racing en El Sardinero.
Su diagnóstico inicial apunta principalmente hacia un problema de confianza.
“Veo mucho talento individual, mucha cantera y de mucha calidad”, explicó. Para Aguirre, el reto será conseguir que los futbolistas vuelvan a sentirse importantes y comprendan la dimensión de la institución que representan. “El diagnóstico rápido es que falta confianza”, resumió.
“No le puedo decir que no al Valencia”
Aguirre reconoció que había rechazado cuatro propuestas y disfrutaba de un periodo alejado de los banquillos junto a su familia después de dirigir a México en el Mundial de 2026. La llamada del Valencia, sin embargo, modificó sus planes.
“No le puedo decir que no al Valencia. Nunca, nunca. Es un histórico de la Liga, tiene una afición brutal”, afirmó.
El mexicano quiere recuperar especialmente la fortaleza de Mestalla, un estadio que conoce perfectamente después de 15 temporadas como entrenador en España.
Su trayectoria comenzó con Osasuna en 2002 y posteriormente pasó por Atlético de Madrid, Zaragoza, Espanyol, Leganés y Mallorca. A lo largo de esas etapas acumuló experiencia tanto en proyectos europeos como en equipos obligados a luchar por la permanencia.
Un contrato hasta final de temporada
Aguirre firmó hasta el final de la campaña, con la posibilidad de ampliar su vínculo una temporada si el Valencia consigue clasificarse para la Europa League a través de LaLiga.
Sin embargo, el director deportivo Braulio Vázquez dejó claro durante la presentación que la continuidad del mexicano no necesariamente estará condicionada a alcanzar ese objetivo.
“Podemos quedar el 14º o 15º y renovar a Aguirre porque estemos contentos”, señaló.
El nuevo entrenador tampoco quiso colocar Europa como una meta inmediata. Su prioridad, aseguró, está mucho más cerca: ganar el próximo partido.
“La gente está cansada de mensajes. Basta de mensajes. Vamos a jugar contra el Racing. Vamos a intentar lograr una victoria lo antes posible. Ese es el mejor mensaje”.
Sin etiquetas: ganar de la manera necesaria
Aguirre tampoco quiso entrar en el debate sobre si su propuesta será ofensiva o defensiva. Para el mexicano, el planteamiento dependerá de las circunstancias de cada encuentro.
“El plan es ganar”, sentenció. Incluso admitió que, si las necesidades de un partido exigen utilizar una formación 5-4-1, no tendrá inconveniente en hacerlo.
Lo que sí estableció como principio inamovible es la actitud.
“No entiendo el futbol si no hay entrega. Si ves un jugador pasivo, tienes que hacer que reaccione. Yo era un futbolista bastante torpe, pero no me ganaba nadie en darlo todo. La entrega no es negociable”.
Recuperar jugadores antes de pensar en fichajes
Una de las primeras preocupaciones de Aguirre es el número de lesionados que encontró a su llegada. El Valencia tiene, entre otros problemas, tres defensores centrales fuera de actividad.
Por ahora, el técnico no quiere hablar de incorporaciones. Considera que antes de solicitar refuerzos debe conocer a profundidad la plantilla y recuperar a los futbolistas disponibles.
También anticipó que no habrá distinciones por edad. La irrupción de jóvenes como Otorbi y Mayol no representa un problema para un entrenador que asegura estar dispuesto a utilizar a cualquier jugador que demuestre estar preparado.
“Quedan 31 partidos. Van a jugar los que mejor estén”, explicó.
Aguirre pretende además mantener una relación especialmente cercana con quienes tengan menos minutos. Su experiencia le ha enseñado, dijo, que esos jugadores pueden resultar determinantes en algún momento de la temporada.
La camiseta debe ser orgullo, no presión
Otro de sus desafíos será reconstruir la relación entre el equipo y una afición frustrada por los resultados.
Aguirre entiende la presión que supone jugar en Mestalla, pero pretende transformar esa carga en un elemento positivo.
“Intentaré canalizar el peso de la camiseta y que sea un orgullo jugar aquí, en el Valencia”, señaló.
Su método durante los primeros días será sencillo: observar, hablar individualmente con los futbolistas y evitar saturarlos con conceptos tácticos antes de conocerlos suficientemente.
“Pocas palabras. Dejarlos que fluyan. Lo que menos necesitan es información que les pueda saturar”, explicó.
Aguirre mantiene contacto con Rafa Márquez
El técnico también habló de su anterior etapa con la selección mexicana y de Rafael Márquez, quien quedó al frente del Tri después del Mundial.
Aguirre expresó confianza en su sucesor y aseguró que seguirá disponible para ayudarlo cuando sea necesario.
“La selección mexicana está en muy buenas manos. A Rafa le digo que cuente conmigo para lo que necesite”.
Un nuevo reto en una larga carrera
Aguirre rechazó además que su llegada al Valencia deba interpretarse necesariamente como el último capítulo de su carrera.
“Un colofón puede ser de 14 años”, respondió, antes de recordar que cualquier discurso pierde importancia si no está acompañado por resultados.
Esa idea resume prácticamente su presentación. El mexicano llega con experiencia, conocimiento de LaLiga y un discurso directo, pero consciente de que la situación del Valencia exige respuestas inmediatas.
“Donde hay que hablar es en el campo”.
Y allí comenzará realmente su nuevo desafío: recuperar la confianza de un equipo instalado en puestos de descenso y conseguir que Mestalla vuelva a convertirse en una ventaja para el Valencia.

