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Japón y el Año Nuevo, 108 campanadas para alcanzar la iluminación

Enfoque Noticias
Agencias

Foto: Archivo 

  • Japón.- El Año Nuevo es una de las principales celebraciones del país asiático, su preparación inicia desde que concluye la Navidad.

    Hasta 1873 la fecha coincidía con el calendario chino, pero a partir de ese año se adoptó el calendario gregoriano y se celebra el 1 de enero, denominado gantan.

    En víspera de Año Nuevo es tradicional comer fideos toshikoshi-soba, cuya preparación incluye salsa de soja, mirin, azúcar, kamaboko, alga nori partida en tiras y aceite de oliva. Este platillo es considerado por los japoneses como un símbolo de longevidad y prosperidad.

    Por otra parte, se realiza una limpieza general de los domicilios cuyo propósito también implica la limpieza espiritual.

    A medida que se acerca la medianoche del día 31 de diciembre, los templos budistas comienzan a hacer sonar las 108 campanadas o jyoya no Kane. Cada una de éstas simboliza 108 pasiones terrenales que deben superarse para llegar a la iluminación.

    De acuerdo con el budismo, el ser humano nace con 108 deseos terrenales, los cuales deben ser superados para poder alcanzar el Nirvana.

    Algunos de estos deseos terrenales son: abuso, afán de poder, agresión, alcoholismo, avaricia, burla, egoísmo, falsedad, etc.

    Con el inicio del nuevo año, los japoneses se dirigen a los templos para hacer la primera visita del año, para pedir los deseos para el año que entra.

    Aunque tradicionalmente la visita se hacía el día 1 por la mañana, en la actualidad hasta el día 7 de enero se considera adecuada.

     

     

     

     

     

     

     

     

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