Ichiro Suzuki hace historia en Cooperstown
Redacción Deportes.- 28 jul (EFE).-Este domingo, Ichiro Suzuki escribió un nuevo capítulo en su legendaria carrera al convertirse en el primer pelotero nacido en Japón en ser exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown. Fue uno de los cinco nuevos integrantes en una ceremonia emotiva, marcada por la lluvia y los recuerdos. […]
Redacción Deportes.- 28 jul (EFE).-Este domingo, Ichiro Suzuki escribió un nuevo capítulo en su legendaria carrera al convertirse en el primer pelotero nacido en Japón en ser exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown. Fue uno de los cinco nuevos integrantes en una ceremonia emotiva, marcada por la lluvia y los recuerdos.
Acompañado por los lanzadores CC Sabathia y Billy Wagner, así como por los fallecidos toleteros Dave Parker y Dick Allen, Suzuki ofreció un discurso en inglés que sorprendió al público estadounidense, acostumbrado a verlo expresarse en japonés con intérprete. Esta vez, el ícono mostró su lado más relajado y humorístico, una faceta rara vez vista fuera del vestidor.
Un discurso cargado de humor y humildad
“Por tercera vez, soy un novato”, bromeó Ichiro al comenzar, haciendo referencia a su nuevo rol como miembro del Salón. En tono jocoso, incluso mencionó al único periodista que no votó por él: “Tres mil hits o 262 en una temporada son logros reconocidos… excepto para uno de ustedes”, dijo entre risas. Luego agregó que su oferta de invitarlo a cenar había expirado.
Suzuki, quien fue Novato del Año y MVP en 2001 con los Seattle Mariners, dejó un mensaje inspirador: “Si eres constante en las pequeñas cosas, no hay límites. Mírenme, llegué flaco a Grandes Ligas y muchos dudaron de mí”. Finalizó destacando sus cifras: 3,089 hits en MLB, más de 4,300 contando Japón, y 10 Guantes de Oro. “Nada mal”, concluyó.
Sabathia también entra a la historia
CC Sabathia también vivió un momento inolvidable, a pesar de algunos contratiempos como el desperfecto en el auto familiar rumbo a Cooperstown.
Con humor, no dejó pasar que Suzuki le ganó el Novato del Año en 2001: “Gracias, Ichiro, por robarme ese premio”, bromeó con una sonrisa.
Dave Parker y Dick Allen: homenajes póstumos cargados de emoción
Dave Parker fue recordado por su hijo, quien leyó un poema escrito por su padre que emocionó a todos: “Mi estrella brillará en el cielo esta noche”, cerró. Parker falleció un mes antes de la ceremonia y fue exaltado como una leyenda de los Piratas de Pittsburgh con más de 2,700 hits y un poderoso brazo en el jardín derecho.
Willa, la viuda de Dick Allen, rindió tributo al pelotero que fue MVP en la Liga Americana en 1972. “Era un hombre de sus compañeros”, dijo, recordando la calidez y empatía de Allen fuera del campo.
Billy Wagner: del anonimato a la eternidad
Billy Wagner, uno de los mejores cerradores en la historia de MLB, también tuvo su momento bajo los reflectores. En su discurso, relató cómo pasó de ser un niño fanático viendo “The Baseball Bunch” a convertirse en una estrella con 422 salvamentos. “Mi vida en el béisbol ha cerrado el círculo”, dijo.
Un legado inmortal
La ceremonia 2025 del Salón de la Fama quedará marcada no sólo por los logros deportivos, sino por las historias humanas que acompañaron a cada homenaje. En especial, la de Ichiro Suzuki, que rompió barreras y demostró que el talento y la perseverancia no tienen fronteras.
AJGD

