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Habitación 200, la última de Ayrton Senna

01/05/24 .- El piloto brasileño Ayrton Senna decidió rentar una habitación en el Hotel Castello, muy europeo y un tanto sencillo, en comparación de los lujos que envuelven las habitaciones de firmas hoteleras de alto nivel y principalmente lejos del bullicio, para tener su descanso de cara al Gran Premio de San Marino de Fórmula uno. Y […]

Por Fernando Espinosa · 1 de May 2024 | 7:30pm
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habitacion 200 bis
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01/05/24 .- El piloto brasileño Ayrton Senna decidió rentar una habitación en el Hotel Castello, muy europeo y un tanto sencillo, en comparación de los lujos que envuelven las habitaciones de firmas hoteleras de alto nivel y principalmente lejos del bullicio, para tener su descanso de cara al Gran Premio de San Marino de Fórmula uno.  Y aunque presentía que el circuito Enzo y Dino Ferrari sería muy distinto, seguramente no sabía que ese fin de semana que comprendía el cierre de abril y el comienzo de mayo de 1994 era el que lo catapultaría al cielo y a convertirse en leyenda.

El calendario de la temporada del Gran Circo había comenzado en el circuito de Interlagos en Sao Paulo y la segunda fecha comprendía el Gran Premio del Pacífico en Japón; en ambos, Senna había logrado la Pole Position, pero no los había conquistado. El entonces joven piloto alemán Michael Schumacher daba esas muestras de lo que marcaba su futuro tras el volante y había conseguido los títulos.  Dijo el francés Alain Prost, coequipero de Senna, que el brasileño tenía una gran pugna con el alemán porque consideraba que había ciertas artimañas de poca ética, en la escudería Benetton-Ford.

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A la tercera cita del calendario, Senna -un tipo ciertamente introvertido, callado y hasta algunos decían de gesto adusto que demostraba su carácter fuerte-, pensaba que el campeonato estaba en su primera fase con capacidad para revertir y lo comenzaba bien ganando su tercera Pole en lo deportivo, porque en el alma ya traía una espina que le había encajado la muerte del piloto Austriaco Ronald Ratzenberger, que justo en ese día de la calificación, sábado 30 de abril, se mató en el curva Villeneuve. Además otro brasileño, Rubens Barrichello, también había sufrido un fuerte impacto en la pista.

La tarde de ese día fue de silencio, Senna tenía una voz que le decía no corras y desde la habitación de ese modesto Hotel llamaba a Adriane Galisteu, su novia. La modelo brasileña tenía entonces 19 años mientras que Senna ya era un hombre de 33. La relación para la familia del piloto no era bien vista puesto que había tenido otras parejas -de mejor posición y mayor reconocimiento social-, pero a Ayrton, eso no le importaba y a Adriane menos.

Luego de haber contactado vía operadora a su nuevo amor, la conversación telefónica tuvo tintes dramáticos por lo que había sucedido con Ratzenberger horas antes y el que Ayrton tuviese un presentimiento que le haría pensar en claudicar y no subir al monoplaza para la competencia, pero el sueño le venció y pasó una noche relativamente tranquila, la que fuese en ese Hotel Castello y en su vida, la última.

Aún tuvo contacto telefónico con Adriane unos 15 minutos antes de treparse a la cabina de su Williams- Renault y así, pensativo, salió al asfalto para iniciar la carrera  como el número uno y luego de ciertos sucesos y banderas, la vuelta  siete se convirtió en la fatídica al estrellarse el curva de Tamburello a más de  200 kilómetros por hora.  Aunque los médicos dijeron que murió en el hospital cuatro horas después, el cuerpo desvanecido de Senna aún dentro de su monoplaza pronosticaba lo peor. Tanto le había afectado al brasileño la muerte del piloto Ratzenberger que llevaba en su monoplaza una bandera de Austria para rendir un homenaje, que tristemente ya no pudo ofrecer.

La habitación con el número 200 del Hotel Castello sigue casi intacta y está abierta al público con muchos motivos, frases y hasta cosas personales de Ayrton Senna, incluso una réplica de su Williams-Renault. No hubiesen pensado los dueños del hotel que tendrían una promoción casi perpetua, como si fuese un lugar de culto para los amantes de la Fórmula Uno, tras la inesperada e irreparable pérdida del ídolo brasileño, sólo comparado con Pelé.

Fernando Espinosa

Fernando Espinosa
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