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Fortalecer la democracia y la transparencia, un desafío del siglo XXI; expertos

Sergio Perdomo, reportero
  • México.- Fortalecer la democracia y consolidarla como un sistema que aporte igualdad y bienestar a la sociedad, constituye un desafío de los países de América Latina, coincidieron expertos que participaron en el segundo día de trabajo del Foro de la Democracia Latinoamericana.

    El Consejero Electoral Enrique Andrade, señaló que de acuerdo al Latinobarómetro la satisfacción con la democracia en la región disminuyó del 30 al 24 por ciento del 2015 al 2016. 

    Al continuar los trabajos de la séptima edición del Foro de la Democracia Latinoamericana organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE) junto con la Organización de los Estados Americanos (OEA); el Consejero Electoral Enrique Andrade moderó el conversatorio II “Poder, educación y democracia. La cultura política Latinoamericana en el Siglo XXI”, en el que participaron la expresidenta de Ecuador, Rosalía Arteaga y el Secretario para el Fortalecimiento de la Democracia Latinoamericana de la OEA, Francisco Guerrero.

    Subrayó que la ciudadanía demanda una lucha frontal, principalmente en tres frentes: contra la violencia, contra la corrupción y contra la desigualdad y, si bien, hay esfuerzos valiosos en leyes e instituciones desde el año 1990, no han permeado en la conciencia ciudadana.  “En general, podemos decir que hay insatisfacción con los resultados de la democracia, porque tal vez hubo mucha expectativa por los gobiernos democráticos y porque no se cumplen los compromisos establecidos en las campañas”, agregó.

    Para la expresidenta de Ecuador, Rosalía Arteaga, y el Secretario para el Fortalecimiento de la Democracia Latinoamericana de la OEA, Francisco Guerrero, la corrupción y la impunidad son dos cánceres graves de la democracia que deben combatirse, para lograr una conexión de este régimen con las nuevas generaciones y coadyuvar al fortalecimiento democrático en América Latina.

    La democracia parece atravesar por “una crisis existencial”, agregó Guerrero, pues a pesar de que el 40 por ciento del mundo vive bajo regímenes democráticos, la percepción no se conecta con la realidad. “Hay una desconexión entre la vieja política y la nueva política, que tendrán que conciliarse porque si la demanda no es satisfecha, si yo como ciudadano no encuentro en los mecanismos de representación democrática, solución a mis peticiones, el problema de la protesta social y llevar a las calles el descontento, evidentemente genera problemas para la gobernabilidad”.

    Mencionó la corrupción a nivel global como uno de los focos con mayor conflictividad social y de denuncia, pero donde prevalece la impunidad. “Mientras no equiparemos el nivel de denuncia de la corrupción con la efectividad del aparato público para sancionar, estaremos en este nivel de desconexión”, señaló. 

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