Estudio estima que al menos uno de cada cuatro jugadores de NFL fallecidos padecía CTE
La investigación analizó información correspondiente a 878 jugadores que participaron en al menos un partido de la NFL y murieron durante ese periodo de seis años.
Un nuevo estudio publicado en el British Medical Journal estimó que al menos el 25% de los jugadores de la NFL fallecidos entre 2016 y 2021 padecía encefalopatía traumática crónica (CTE), enfermedad cerebral degenerativa relacionada con la exposición repetida a impactos en la cabeza.
La investigación analizó información correspondiente a 878 jugadores que participaron en al menos un partido de la NFL y murieron durante ese periodo de seis años. Los resultados colocan nuevamente en el centro del debate los posibles efectos neurológicos a largo plazo derivados de la práctica del futbol americano profesional.
El 25% sería una estimación conservadora
Una de las dificultades para determinar la incidencia real de la CTE es que actualmente la enfermedad solamente puede diagnosticarse de manera definitiva después de la muerte, mediante el análisis del tejido cerebral.
Gran parte de las investigaciones anteriores, por ello, se ha realizado con cerebros donados por los propios jugadores o sus familiares, una circunstancia que puede introducir sesgos en las muestras.
Para este trabajo, los investigadores utilizaron donaciones realizadas entre 2008 y 2021, de las cuales el 93% habían presentado CTE. Posteriormente ajustaron el análisis considerando los periodos de mayor cantidad de donaciones, además de incorporar información demográfica y datos procedentes de certificados de defunción.
El Dr. Daniel Daneshvar, autor principal de la investigación, explicó que la estimación del 25% debe considerarse el límite inferior. El modelo estableció una prevalencia máxima posible cercana al 97%, aunque el especialista señaló que la cifra real probablemente se encuentra en algún punto entre ambos extremos.
Más del 90% de los casos avanzados presentaban demencia
El estudio también examinó la relación entre CTE y demencia, encontrando uno de sus resultados más relevantes.
Más del 90% de las muestras correspondientes a la Etapa IV, la fase más avanzada de CTE, presentaban también un diagnóstico de demencia.
Los investigadores señalan que uno de los principales indicadores asociados al desarrollo de CTE es la exposición acumulada a impactos en la cabeza, no únicamente las conmociones cerebrales diagnosticadas.
Daneshvar considera que existen medidas que podrían disminuir esa exposición, entre ellas reducir o eliminar los contactos durante determinados entrenamientos y retrasar la participación de niños en modalidades de futbol americano con tackle.
NFL asegura que continúa trabajando en seguridad
La NFL respondió al estudio señalando que mantiene diferentes iniciativas destinadas a reducir las conmociones cerebrales y los impactos en la cabeza.
La liga aseguró que continúa trabajando para hacer más seguro el futbol americano y afirmó que mantiene a disposición de jugadores y miembros de su comunidad diferentes recursos relacionados con su bienestar físico y mental.
La discusión, sin embargo, continúa siendo particularmente relevante por las características propias del deporte.
Azeez Al-Shaair: “Es un juego agresivo y violento”
El linebacker de Houston Azeez Al-Shaair, quien comienza su octava temporada en la NFL, fue cuestionado recientemente sobre la posibilidad de desarrollar CTE.
Al-Shaair reconoció abiertamente los riesgos inherentes al futbol americano, al describirlo como un deporte agresivo y violento en el que algunos de los mejores atletas del mundo chocan entre sí a máxima velocidad.
El jugador señaló que quienes participan profesionalmente conocen los riesgos y destacó la importancia de cuidar el cuerpo y adoptar medidas fuera del terreno de juego que permitan aumentar las posibilidades de conservar una buena salud después de terminar sus carreras.
La investigación continuará
Los autores consideran que todavía falta información para determinar con mayor precisión la dimensión del problema.
Los investigadores esperan presentar en los próximos meses otro estudio destinado a estimar la prevalencia general de CTE entre todos los jugadores de NFL al momento de su fallecimiento.
Los nuevos resultados aportarán más elementos a una discusión que desde hace años enfrenta al futbol americano con uno de sus mayores desafíos: cómo reducir la exposición acumulada a impactos en la cabeza sin modificar radicalmente la naturaleza de un deporte basado en el contacto físico.

