España confirma su presencia en la Eurocopa 2024
España ya tiene el billete a la Eurocopa gracias un triunfo cómodo por la mínima en Oslo (0-1), con un tanto en la segunda parte de Gavi, que la coloca además líder de grupo y le deja a tiro ser cabeza de serie en la fase final. No fue una actuación brillante, pero sí solvente. […]
España ya tiene el billete a la Eurocopa gracias un triunfo cómodo por la mínima en Oslo (0-1), con un tanto en la segunda parte de Gavi, que la coloca además líder de grupo y le deja a tiro ser cabeza de serie en la fase final.
No fue una actuación brillante, pero sí solvente. Y una victoria justa. Porque España fue mejor que una decepcionante Noruega, que estaba obligada a ganar y ni siquiera a balón parado o recurriendo al pelotazo metió en problemas a Unai Simón, que vivió una noche plácida.
España controló el partido de cabo a rabo, aprovechó una oportunidad cuando más acosaba y anuló a Haaland, que sólo dejó algún chispazo aislado y nunca pudo recibir donde es más peligroso.
Tres novedades introdujo Luis de la Fuente. Una obligada, la de Fran García por el lesionado Balde; otra esperada, con Fabián Ruiz en el medio por Mikel Merino; y la última, una sorpresa: el regreso al once titular, un año después, de Ansu Fati.
Por el mismo número de cambios optó también el seleccionador noruego, Ståle Solbakken, haciendo debutar como titular al joven talento del Manchester City Oscar Bobb.
En el caso de Noruega, hubo además modificación en el esquema: del 4-3-3 habitual a un 4-5-1, con Haaland solo en punta, esperando atrás con las líneas bien juntas, cediéndole el balón a España y buscando lanzar a su estrella en alguna contra.
Pero fue España la que se impuso claramente en la primera parte, guiada por un Rodri notable, moviendo la pelota con criterio de lado a lado y con mucha movilidad arriba.
Así fueron llegando las ocasiones, ni muchas ni demasiado claras, casi todas por fuera, como una subida de Carvajal, que tiró desviado dentro del área cuando el pase a Morata parecía la mejor opción. O un tiro flojo de Morata, que minutos antes había arruinado lo que era un gol en propia puerta de Strandberg por querer tocar la pelota cuando esta ya entraba.
El capitán español estuvo cerca en un cabezazo complicado que salió cerca del larguero. Y dos tiros lejanos de Carvajal, muy activo en ataque, y de Rodri metieron el miedo en el cuerpo a los noruegos, que dieron una floja impresión en los primeros 45 minutos.
Noruega estuvo apocada y acabó metiéndose tan atrás, que no había forma de encontrar a Haaland, bien atado por Le Normand y Laporte. Aun así, le sacó una amarilla al central de la Real Sociedad y tuvo una ocasión clara en un mal despeje de Fran García, pero su remate a bocajarro rebotó en un defensa.
La imagen de la impotencia noruega era su capitán, Ødegaard, que hacía aspavientos al público pidiendo apoyo y pedía a sus compañeros que presionaran más arriba.

