El Real Madrid sigue adelante en LaLiga
De ver con envidia las remontadas del Real Madrid por televisión, ha pasado Jude Bellingham a protagonizarlas. El día de su estreno en el Santiago Bernabéu, cuando el derbi ante el Getafe se teñía del gris del cielo que impedía ver el nuevo techado del Santiago Bernabéu, el inglés salió al rescate en el minuto […]
De ver con envidia las remontadas del Real Madrid por televisión, ha pasado Jude Bellingham a protagonizarlas. El día de su estreno en el Santiago Bernabéu, cuando el derbi ante el Getafe se teñía del gris del cielo que impedía ver el nuevo techado del Santiago Bernabéu, el inglés salió al rescate en el minuto 95 para marcar por cuarto partido consecutivo en un partido al que Kroos le cambió le cara.
Es cuestión de tiempo seguro pero pasar de jugar con Vinícius y Benzema como grandes referencias ofensivas a presentarse a su puesta de largo en el Santiago Bernabéu con Rodrygo y Joselu, presenta una distancia tan grande que ante el Getafe salvó el oportunismo de Bellingham. Un día que ya auguraba un examen a un Real Madrid con pocos efectivos en ataque, que se envenenó pronto, con Kroos como mejor antídoto y una racha sin fin goleadora de un jugador que protagoniza un inicio para la historia marcando en sus cuatro primeros encuentros.
Alejado de ese peso del escudo que siente un futbolista que se estrena en el Bernabéu, atenazado por los nervios del debut. El que se reflejó en Fran García con uno de esos errores que se convierten en losa y cambian el panorama. Su pase atrás, impreciso, lo vio Borja Mayoral para aprovechar que Alaba no llegaba, arrancar en velocidad, soltar dos amagos con los que tumbar a Kepa y marcar a placer. Era el minuto once y el planteamiento de Bordalás encontraba un premio inesperado de un jugador con el que no contaba y pone firma a los dos tantos azulones en cuatro jornadas.
Ni la presencia de Luka Modric en su primera titularidad del curso, dio brillantez de inicio en la posesión a un Real Madrid impreciso. Con laterales convertidos en extremos pero pocos efectivos en el área para rematar. Curioso que la mejor ocasión para empatar en el primer acto fuese con un cabezazo del más bajito, Modric a centro de Fran García que intentaba saldar su deuda con subidas en su lateral.
Añora el equipo de Carlo Ancelotti la finura de un 9 que se asociaba con todos, se descolgaba de su zona para imprimir criterio a las jugadas. Debe encontrar la fórmula con la que olvidar a Benzema. No ayudó ver a Joselu fallar pases y no precisar la primera en lo que mejor sabe hacer, el remate de primeras en la zona de gol. Su ansiedad crecía por momentos cuando a cinco minutos del descanso, el pase de medio gol de Fran García, lo estrelló en David Soria.

