El mundo, lejos de alcanzar la meta de Hambre Cero al 2030: ONU
Ricardo Trejo, reportero México.- Alrededor de 733 millones de personas pasaron hambre en 2023, lo que equivale a una de cada 11 personas en el mundo y una de cada cinco en África, según el último Informe sobre El estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo (SOFI) publicado este miércoles por cinco organismos especializados de las Naciones Unidas. […]
Ricardo Trejo, reportero
México.- Alrededor de 733 millones de personas pasaron hambre en 2023, lo que equivale a una de cada 11 personas en el mundo y una de cada cinco en África, según el último Informe sobre El estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo (SOFI) publicado este miércoles por cinco organismos especializados de las Naciones Unidas.
El informe anual, advierte que el mundo está muy lejos de alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2, Hambre Cero, para 2030. El reporte demuestra que el mundo ha retrocedido 15 años, con niveles de subalimentación comparables a los de 2008-2009.
De mantenerse las tendencias actuales, unos 582 millones de personas estarán crónicamente subalimentadas en 2030, la mitad de ellas en África, advierten la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Esta proyección es similar a los niveles observados en 2015, cuando se adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible,lo que indica un preocupante estancamiento en el progreso.
La falta de acceso económico a dietas saludables continúa siendo también un problema crucial, que afecta a más de un tercio de la población mundial. Con nuevos datos sobre los precios de los alimentos y mejoras metodológicas, la publicación revela que más de 2,800 millones de personas no pudieron permitirse una dieta saludable en 2022. Esta disparidad es más pronunciada en los países de ingresos bajos, donde el 71.5 % de la población no puede permitirse una dieta saludable, frente al 6.3 % en los países de ingresos altos. En particular, la cifra descendió por debajo de los niveles prepandémicos en Asia y en América del Norte y Europa, mientras que aumentó sustancialmente en África.
A pesar de algunos avances en ámbitos específicos como el retraso en el crecimiento y la lactancia materna exclusiva, un número alarmante de personas sigue enfrentándose a la inseguridad alimentaria y la malnutrición, ya que los niveles mundiales de hambre se han estancado durante tres años consecutivos, entre 713 y 757 millones de personas subalimentadas en 2023, cerca de 152 millones más que en 2019.
El informe sobre el Estado la Seguridad Alimentaria y la Nutrición, señala que las tendencias regionales varían notablemente: el porcentaje de la población que padece hambre sigue aumentando en África (20.4 %), permanece estable en Asia (8.1 %) -aunque sigue representando un reto importante, ya que la región aloja a más de la mitad de las personas que padecen hambre en el mundo— y muestra progresos en América Latina (6.2 %). De 2022 a 2023, el hambre aumentó en Asia occidental, el Caribe y la mayoría de las subregiones africanas.
Del mismo modo, las nuevas estimaciones de casos de obesidad en adultos muestran un alza constante en la última década, del 12,1 % (2012) al 15,8 % (2022). Las proyecciones indican que en 2030 habrá en el mundo más de 1 200 millones de adultos obesos.
Sobre la financiación para acabar con el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición en todas sus formas, se requiere un enfoque multifacético, que incluya la transformación y el fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios, la lucha contra las desigualdades y la garantía de dietas saludables asequibles y accesibles para todos. Pide una financiación mayor y más rentable, con una definición clara y estandarizada de la financiación para la seguridad alimentaria y la nutrición.
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