De imaginar que Bielsa estuvo tan cerca
Si bien el mal accionar de la selección nacional en la Copa América fue el detonante para cerrar el proceso del técnico Jaime Lozano, a su vez sucesor abrupto de Diego Coca, nos deja muy claro la falta de capacidad en la planificación de los directivos del futbol mexicano empezando por el comisionado “la Bomba” […]
Si bien el mal accionar de la selección nacional en la Copa América fue el detonante para cerrar el proceso del técnico Jaime Lozano, a su vez sucesor abrupto de Diego Coca, nos deja muy claro la falta de capacidad en la planificación de los directivos del futbol mexicano empezando por el comisionado “la Bomba” Rodríguez, el presidente de la Federación Mexicana, Ivar Sisniega y Duilio Davino al frente de la Comisión de Selecciones, que ante esto ahora han firmado a Javier “ Vasco” Aguirre para encaminarlo a su tercer Mundial al frente de la selección.
Pareciera que para la Federación, la llegada de Lozano fue un escape para tapar el despido de Coca aparentemente porque su sistema no ayudaba al equipo mexicano tratando de esperar al rival y salir con balón en contragolpe, mismo que le otorgó el bicampeonato con Atlas, pero la realidad es que pesaron más las quejas de las “vacas sagradas” por la distancia de los hoteles apartados del bullicio y el sistema de entrenamiento.
Entonces llegó Lozano que tiene en su haber una muy digna y reconocida medalla olímpica de bronce en Tokio 2020, con refuerzos pero al final es una sub 23, es decir nula experiencia en selección mayor y los más cercano con jugadores de mayor experiencia fue manejando a Querétaro con un fracaso total, de ahí que la primera sorpresa fue cesar a Coca, la segunda poner a Jaime, la tercera, esperada de acuerdo a no respetar procesos en México, quitar a Jaime, y la cuarta poner a Javier Aguirre, que si bien es cierto es el entrenador mexicano más internacional con dos mundiales a cuestas, sin quinto partido por cierto, que pareciera esperaba que terminara su contrato en Málaga para hacer la operación.
No debemos dejar del lado el nivel de nuestros futbolistas que entre muchas otras cuestiones son faltos de mentalidad triunfadora y con ciertas carencias técnicas por lo menos en relación con otras latitudes de este deporte.
De pensar que Marcelo Bielsa se quedó tan cerca de dirigir a México que hubiese sido otro revulsivo como en su momento Menotti, pero desgraciadamente por su carácter no era conveniente tener a un líder y no a un borrego al frente de la selección. Probablemente muchos moleros se hubiesen caído, por petición del “Loco”, cuando los dólares con los paisanos en Estados Unidos son la ubre de la FMF

