Ben, El escándalo de Seúl
El velocista canadiense ganó la final e los 100 metros libres pero fue detectado con doping positivo
24 / 9 / 26 .- No era favorito el canadiense Ben Johnson meramente porque a su lado derecho se encontraba en el carril número 5 “ el hijo del viento”, el estadounidense Carl Lewis, y del otro lado el británico Linford Christie, pero vaya que podría pensar en un tercer puesto muy peleado con el resto de los finalistas en la prueba reina de los Juegos Olímpicos de Seúl.
Fue 24 de septiembre de 1988 el día en el que todo mundo estaba atento en el estadio o la pantalla para presencia el evento más importante de la justa olímpica, la final varonil de los 100 metros planos que tenía como su principal protagonista a Carl Lewis, sin embargo, con todo y sus cronos por debajo de los 10 segundos, la carrera estaba a punto de cambiar la historia.
Ben Johnson, nacido en Jamaica y naturalizado canadiense atemorizaba en el carril 4 con mirada fija al frente y una musculatura de envidia que no se movía un ápice salvo el constante braceo que le ayudaba a cruzar la meta en primera posición sorprendiendo a Lewis, a Christie y a todo el mundo con registro de 9.79 para medalla de oro y récord del mundo.
Johnson fue portada en todos los diarios del planeta pasando de set en set para las entrevistas al tiempo que las marcas patrocinadoras inmediatamente le buscaron para firmar, sin embargo, tres días después la prueba el sueño del atleta de la hoja de maple se desvaneció dramáticamente al ser avisado que la prueba antidopaje dio positivo por el esteroide anabolizante estanozolol.
La Federación Internacional de Atletismo le sancionó con la inhabilitación de dos años, Lewis se quedó con el Oro, Christie con la plata y Calvin Smith de Estados Unidos con el bronce. Ben Johnson intentó regresar a las pistas, pero volvió a caer en dopaje y fue entonces cuando aceptó haberse dopado en gran parte de su carrera deportiva, incluyendo Seúl 88.

