Bélgica y Austria firman tablas
Bélgica se tuvo que conformar con un empate en casa ante Austria (1-1) en la tercera jornada de las fase de clasificación para la Eurocopa de 2024, en un partido en el que los belgas remontaron gracias a Romelu Lukaku un gol en contra de Alexander Schlager. Austria se sitúa como líder del Grupo F […]
Bélgica se tuvo que conformar con un empate en casa ante Austria (1-1) en la tercera jornada de las fase de clasificación para la Eurocopa de 2024, en un partido en el que los belgas remontaron gracias a Romelu Lukaku un gol en contra de Alexander Schlager.
Austria se sitúa como líder del Grupo F con 7 puntos, seguida de Bélgica (4), Suecia (3), Estonia (1) y Azaerbaiyán (1), aunque el líder y el colista llevan un partido más que el resto.
Los Diablos Rojos, con el nuevo seleccionador Domenico Tedesco tomándole aún el ritmo al equipo y privados por lesión de Kevin de Bruyne, campeón de la Liga de Campeones con el Manchester City, desplegaron un 3-5-2 y fue de menos a más en un partido que rozó la victoria con la punta de los dedos.
Entregada al desparpajo de Jérmémy Doku, Bélgica arrancó el partido merodeando una y otra vez la portería austríaca, pero se vio sorprendida en el minuto 21 por un gol de Alexander Schlager en el remate de un córner, tras un extraño gesto defensivo fallido de Orel Mangala que desconcertó al guardameta Thibaut Courtois.
Los belgas, con Romelu Lukaku como capitán, siguieron acudiendo con frecuencia al área austríaca, pero sin ocasiones claras y con un balance de tres disparos y cero tiros a puerta en la primera mitad.
El equipo austríaco, dirigido desde por el alemán Ralf Rangnick y liderado por David Alaba, mostraban su versión más conservadora con un buen resultado en el duelo que puede definir el liderato del Grupo F.
Los Diablos Rojos, mientras tanto, seguían encomendados sin éxito a la entrega y la imaginación de Doku, perla de 21 años al que persiguen las lesiones pero que ha cuajado muy bien final de temporada en el Rennes francés, y buscando con ahínco un empate que no llegaba. Hasta que apareció Lukaku.

