Arq. Javier Ramírez Campuzano, a 58 años de México 68 | Parte 1
Ramírez Campuzano destacó que para entender la organización de los Juegos Olímpicos de 1968 es necesario conocer los antecedentes y la evolución
Redacción Deportes, 5 oct (AJGD).- A 58 años del inicio de los Juegos Olímpicos de México 68, el arquitecto Javier Ramírez Campuzano, responsable del acervo cultural de su padre, el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, quien fue presidente del Comité Organizador de aquella justa, recordó el proceso deportivo, político y diplomático que permitió a México convertirse en sede olímpica.
Ramírez Campuzano destacó que para entender la organización de los Juegos Olímpicos de 1968 es necesario conocer los antecedentes y la evolución que tuvieron los grandes eventos deportivos en el país.
Explicó que este proceso comenzó con los llamados Juegos de la Revolución y otros acontecimientos deportivos, que también impulsaron la creación de infraestructura. Entre ellos destacó el Estadio Nacional, ubicado en el espacio donde posteriormente se construyó el Multifamiliar Juárez, proyecto del arquitecto José Villagrán García.
También recordó la creación del Estadio de la Ciudad de los Deportes, así como la realización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1926, considerados uno de los principales antecedentes deportivos internacionales para México.
Posteriormente, México volvió a organizar los Juegos Centroamericanos en 1954 y adquirió experiencia con la realización de los Juegos Panamericanos y diversos congresos deportivos.
De acuerdo con Ramírez Campuzano, México intentó obtener la sede olímpica desde 1952 para los Juegos de 1956, pero no tuvo éxito. Más adelante volvió a presentar su candidatura para 1960, aunque tampoco consiguió la sede.
El escenario cambió con la llegada a la Presidencia de Adolfo López Mateos, quien tenía una fuerte identificación con el deporte. Para entonces ya se había construido la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca, mientras que la política internacional del gobierno mexicano ayudó a fortalecer las posibilidades del país.
Ramírez Campuzano señaló que México buscó acercamientos con los países no alineados, derivados de la relación de López Mateos con el mariscal Josip Broz Tito y con Sukarno, de Indonesia. Posteriormente, la posición mexicana frente al bloqueo diplomático y comercial contra Cuba generó simpatía entre los países del bloque socialista.
A este escenario se sumó la visita a México del entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy. López Mateos aprovechó el encuentro para solicitarle la devolución de El Chamizal, petición a la que Kennedy accedió.
Estos factores, explicó el arquitecto, permitieron que México adquiriera un importante respaldo y respeto en el ámbito diplomático.
Finalmente, todo ese proceso llegó a su punto culminante en 1963, durante la sesión del Comité Olímpico Internacional en Baden-Baden, donde México obtuvo, en la primera votación, la sede de los Juegos Olímpicos de 1968.
Así comenzó el camino que llevaría a la Ciudad de México a convertirse en la primera sede de unos Juegos Olímpicos en América Latina y a organizar una de las ediciones más recordadas de la historia del movimiento olímpico.

